¿Para qué sirve un profesor/a universitario?

La escuela de Atenas de Rafael, cuyo título se da a veces como La academia de Atenas. Wikipedia.

Hace unas semanas se publicó en IRRODL, una revista abierta, un artículo de George Veletsianos y Royce Kimmons muy interesante titulado Assumptions and Challenges of Open Scholarship (referencia completa y enlaces al final).

Veletsianos y Kimmons nos ofrecen un análisis de los supuestos previos fundamentales del movimiento “academia abierta” (open scholarship), que definen a través de una serie de prácticas “abiertas”:

  1. Publicación de los resultados de la investigación en revistas científicas abiertas y repositorios institucionales;
  2. Presencia digital y participación social a través de blogs, microblogs, sitios web personales y redes sociales; y
  3. Creación, difusión y uso de recursos educativos abiertos, prácticas de enseñanza abierta (open teaching) y cursos abiertos (open courses).

Los autores reflexionan sobre los desafíos que dichos supuestos suponen para la academia actual. Véamos un pequeño resumen de dichos presupuestos y desafíos, que George Veletsianos publica en su blog… prácticando lo que predica:

Temas comunes y asunciones Desafíos
La “academia abierta” tiene una fuerte base ideológica enraizada en una búsqueda ética de la democratización, los derechos humanos fundamentales, la igualdad y la justicia. ¿Son estos ideales componentes esenciales del movimiento o son meramente incidentales a los  pioneros en este campo?
La “academia abierta” hace hincapié en la importancia de la participación digital en la mejora de los resultados académicos Los académicos necesitan  comprender las culturas participativas y la alfabetización social/digital para sacar el máximo provecho de la “academia abierta”. Es necesario rediseñar los currícula universitarios para preparar futuros investigadores que tengan en cuenta la naturaleza cambiante de la academia.
La “academia abierta” es un fenómeno académica emergente que es co-evolucionario con los avances tecnológicos en la cultura en general. La tecnología conforma y es conformada por la práctica. La tecnología no es neutral, y sus valores implícitos pueden fomentar tensiones y compromisos (por ejemplo, las diferencias casi imperceptibles, homofilia, burbuja de filtros).
La “academia abierta” es vista como un medio práctico y eficaz para el logro de objetivos académicos socialmente valiosos.  La “academia abierta” introduce nuevos dilemas y necesidades (por ejemplo, desafíos en la gestión personal de información, la estratificación social y la exclusión).

En las conclusiones, Veletsianos y Kimmons escriben:

Open scholarship has the potential to enhance scholarly endeavors, but it requires paradigmatic shifts in the ways that we think about education, knowledge, learning, teaching, and research. It also requires shifts in the ways that we view our identity as scholars, in the ways we think about media, and in the ways that we think about social stratification.

Cualquiera que conozca el “relato” que los investigadores (muchos de ellos/as, vaya) se cuentan a sí mismos y al resto del mundo sobre por qué lo son y cuál es su misión en la vida y en la sociedad comprenderá las dificultades que afronta un movimiento como el “open scholarship” para calar en la academia. “Cambios paradigmáticos”. Nada menos.

Veletsianos, G. & Kimmons, R. (2012). Assumptions and Challenges of Open ScholarshipThe International Review Of Research In Open And Distance Learning,13(4), 166-189. [HTML o PDF].

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