Prólogo a “Experiencias educativas en las aulas del Siglo XXI. Innovación con TIC”

Escrita el 11 de junio de 2011 por Jordi Adell y archivada en Blog, Cultura libre, innovación educativa, libros

Juanmi Muñoz @mudejarico me pidió que escribiera el prólogo del libro “Experiencias educativas en las aulas del Siglo XXI. Innovación con TIC” coordinado por José Hernández, Massimo Pennesi, Diego Sobrino y Azucena Vázquez y editado por Espiral, Educación y Tecnología y EducaRed Fundación Telefónica.

 

Portada libro Experiencias...

 

Esto fue lo que “me salió”:

PRÓLOGO

Conozco a muchas de las personas que han participado en este libro. Y no las conozco “de oídas” o me las han presentado en alguna ocasión. Sé lo que hacen: leo sus blogs y sus tuits, comparten conmigo sus ideas y creaciones (textos, vídeos, presentaciones y otros artefactos digitales), conozco sus dudas, sus certezas, sus alegrías, sus éxitos y, a veces, sus fracasos. Muchos de ellos forman parte de mi red personal de aprendizaje, esto es, el conjunto de personas de las que aprendo y con las que aprendo. Son parte de mi “claustro virtual”: son mis compañeros y compañeras en un apasionante viaje a las posibilidades educativas de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) que comenzó hace algunos años. Y si hay un elemento común, una característica que las define y las une, es su pasión por aprender y por compartir con los demás lo que han aprendido. Mi sensación es que siempre están ahí, al otro lado de la pantalla. ¿Tienes una duda? Pregunta y te contestarán.

Todas estas personas, y otras muchas que no están en este monográfico pero que podrían perfectamente formar parte de él, están creando una nueva manera de enseñar y aprender y, en el proceso, una nueva manera de ser docente. Aunque, bien pensado, quizá las ideas no sean tan nuevas, pero nunca hasta la fecha se habían materializado en las aulas de manera tan clara.

Muchos de los principios y supuestos que guían estas experiencias nos remiten a ideas de renovación pedagógica sobradamente conocidas. No en vano la llegada de Internet a los centros educativos ha reactivado el interés por las ideas de autores como Freinet. ¿Qué caracteriza esta “quizá no tan nueva en los libros, pero sí en las aulas” manera de enseñar y aprender con las TIC?

En primer lugar, la mayoría comparte una visión constructivista social y construccionista del aprendizaje y la convicción que para vivir en este mundo cambiante y complejo es necesario desarrollar múltiples alfabetizaciones y competencias y que se aprende haciendo, hablando y reflexionando, elaborando cooperativamente artefactos culturales que integren múltiples fuentes de información, códigos y lenguajes diversos y herramientas variadas. El papel del alumnado en la actividad didáctica no se reduce a receptor pasivo y repetidor fiel de la información proporcionada por una fuente única, usualmente el profesorado y el libro de texto. El alumnado es el auténtico protagonista de la actividad, que le exige poner en juego capacidades cognitivas de alto nivel como el análisis, la síntesis, la evaluación, la creatividad, etc. El profesorado, por su parte, diseña la actividad y el entorno en el que tendrá lugar, sugiere fuentes relevantes de información y herramientas, enseña a buscar y seleccionar nuevas fuentes, orienta la dinámica de los grupos, supervisa el trabajo, acompaña, facilita, evalúa, etc., pero deja que el protagonismo de la acción recaiga en el alumnado.

La metáfora del aprendizaje como adquisición, basada en la visión del conocimiento como sustancia y los medios como conducto, y la metáfora del aprendizaje como participación, basada en la socialización en el seno de comunidades de práctica, son necesarias pero no son suficientes. Es necesario introducir también la metáfora de la creación de conocimiento mediante procesos de mediación trialógica a través de artefactos conceptuales.

La segunda idea poderosa que quiero destacar es que todo este proceso tiene lugar en un nuevo escenario de trabajo docente, y de desarrollo profesional, potenciado por la tecnología. Muchas de las personas que han colaborado en este libro interactúan entre sí de manera habitual, conocen lo que hacen los demás, se inspiran, usan y desarrollan ideas, materiales, herramientas y conceptos compartidos en los múltiples espacios de relación que nos brinda la tecnología. Sus respectivos entornos personales de aprendizaje (PLE) les enriquecen constantemente. Sus referentes son ahora mundiales: no hace falta que sir Ken Robinson, por poner un ejemplo reciente, vaya a su colegio o al centro de profesores de referencia a dar una charla. Todos hemos visto en Internet sus charlas en TED o la entrevista de Punset en Redes 2.0 y hemos hablado entre nosotros en Twitter o en nuestros blogs del interés y la posibilidad (o no) de aplicar sus ideas. Todos y todas conocemos las presentaciones, los vídeos o las propuestas de actividades didácticas que cuelgan en la red unos y otras, incluidos los resultados: los trabajos del alumnado. Incluso asistimos a distancia y en directo a actividades de formación de centros de profesorado de otras comunidades autónomas y charlamos sobre ellas en foros o en Twitter, a veces mientras tienen lugar. Y si queremos poner en marcha alguna idea, tenemos cientos de compañeros y compañeras que nos pueden echar una mano si es necesario. De hecho comienzan a proliferar actividades colaborativas en las que profesorado y estudiantado de diversos centros trabajan juntos en pos de objetivos comunes gracias a la tecnología. Nuestro claustro ahora es el mundo.

Muchos docentes, sobre todo al principio, practican lo que los expertos denominan “participación legítima periférica”: observan, reflexionan, sacan sus conclusiones, a veces actúan, analizan los resultados, replantean la acción a la luz de los resultados… y un día se lanzan a compartir sus ideas con los demás, a preguntar y a responder, a participar activamente en una comunidad difusa pero potente de la que, casi sin darse cuenta, ya forman parte. Algunos docentes universitarios intentamos que nuestro estudiantado entre en este mundo durante su período de formación inicial.

La experiencia nos ha demostrado muchas veces que las TIC no introducen la innovación didáctica por sí mismas. Todos hemos visto formas de utilizarlas basadas en metodologías de otra época: libros de texto ‘digitales’ utilizados como única fuente de conocimiento y ejercicios, pizarras interactivas usadas como antiguos pizarrones para ‘mostrar’ texto y gráficos al estudiantado, ejercicios ‘interactivos’ en línea, que son como antiguos cuadernos de ejercicios descontextualizados, pero ahora “autocorrectivos”, etc. No es un peligro baladí: muchas empresas e incluso autoridades educativas intentan ‘vendernos’ dichos usos como la mejor manera de integrar las TIC en el currículum. Pero si hacemos que el alumnado realice con las TIC lo mismo que antes con tecnologías de la era de la imprenta es previsible que los resultados de aprendizaje sean similares. Si en lugar de libros de texto de papel usamos libros de texto digitales, prácticamente idénticos, y los utilizamos de la misma manera que los de papel, es lógico que los resultados sean los mismos que antes. Las TIC permiten y facilitan, pero no imponen, otra manera de trabajar. Si accedemos a Internet desde el aula y el hogar no es para estudiar el libro de texto, es para consultar fuentes diversas de información y usar herramientas poderosas para comprender y transformar la información. La clave, por tanto, no es la tecnología, sino un cambio metodológico en el cual las actividades se centran en los intereses y necesidades del estudiantado, que las percibe como auténticas, que promueven la cooperación y el debate entre iguales a través de la elaboración de artefactos culturales utilizando múltiples códigos, lenguajes y herramientas, que animan a comprender, a investigar y a crear y no solo a recordar las respuestas correctas, actividades cuya evaluación tiene en cuenta tanto el proceso como el producto, etc. Pero las TIC no solo nos proporcionan fuentes de información y potentes herramientas para esta manera de trabajar, nos proporcionan inspiración para diseñarlas y un espacio para compartirlas.

Los lectores encontrarán en este libro muchas ideas para aprovechar el potencial de las TIC, más allá de “no ensuciarse las manos de tiza” con las pizarras digitales. Pero este libro es, además y sobre todo, una invitación. Una invitación que dice: “vente con nosotros/as a hacer buena pedagogía con las TIC y por el camino vamos a reinventarnos como docentes”.

Las TIC están aquí y están para quedarse. El lector tiene delante una buena muestra de las ideas que se están creando colectivamente y poniendo en práctica con y desde las TIC en escuelas, institutos, universidades y centros educativos de todo tipo. Y las están creado un colectivo cada vez más amplio que demuestra que a pesar de la crisis, la falta de medios, las decisiones a veces poco acertadas de la Administración, el desinterés de muchos sectores educativos, las rigideces y carencias del currículum oficial, a pesar de la tremenda masa inercial de instituciones y personas, otra educación es posible. Yo creo que, además de posible, es absolutamente necesaria. Nos jugamos nuestro futuro.

 

El PP valencià tanca la TV3 després de 26 anys

Escrita el 19 de febrero de 2011 por Jordi Adell y archivada en Cultura libre

Aquesta cançó, després de tants anys, segueix deixant-me els ulls humits.

No tenim les claus de casa nostra :-(

Al Tall, “Tio Canya”.

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Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en Internet

Escrita el 19 de marzo de 2010 por Jordi Adell y archivada en Cultura libre

Reproduzco íntegra la entrada que Wicho publica hoy en Microsiervos.

Insistimos: Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en Internet

Todo parece indicar que el Consejo de Ministros aprobará hoy viernes en Sevilla, en pleno puente de San José, como quien no quiere la cosa, ese engendro llamado «Ley de Economía Sostenible», que incluye la conocida como «Ley Sinde», que permitirá el cierre de páginas web en sólo cuatro días. Y todo parece indicar también que lo hará sin modificación alguna a pesar de los informes negativos de distintos órganos consultivos.

Nos sumamos a los blogs que republican hoy el manifiesto conjunto del pasado mes de diciembre ante lo extremadamente grave que nos parecía y nos parece esto, y animamos a todo el mundo a hacer lo mismo:

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:

  1. Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
  2. La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
  3. La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
  4. La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
  5. Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
  6. Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
  7. Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
  8. Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red, en España ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
  9. Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
  10. En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

Este manifiesto, elaborado de forma conjunta por varios autores, es de todos y de ninguno. Se ha publicado en multitud de sitios web. Si estás de acuerdo y quieres sumarte a él, difúndelo por Internet.

También está disponible en inglés, francés, portugués brasileiro, sueco y catalán, gallego, asturiano, aragonés, euskera.

La ANELE, los libros de texto y las libertades de cátedra y edición

Escrita el 2 de septiembre de 2009 por Jordi Adell y archivada en Cultura libre, libros

Numerosos medios se han hecho eco de la nota de prensa que la Asociación Nacional de Editores de Libros y Material de Enseñanza (ANELE) envió a los medios. En la nota, la ANELE destacaba al principio tres ideas:

  • La facturación en libros de texto en 2008 fue de 898,28 millones de euros y se vendieron 52,7 millones de ejemplares.
  • Crece la importancia de los recursos digitales en el conjunto de los libros de texto y educativos.
  • El sector aboga por la creación de un modelo pedagógico con contenidos adecuados para el aprovechamiento de las TACs en la enseñanza.

La parte de cifras es realmente interesante (la crisis no ha afectado lo más mínimo al sector: !casi 900 millones de euros de facturación!), pero quiero comentar aquí el apartado final, dedicado a “Las nuevas tecnologías”. No tiene desperdicio:

Las nuevas tecnologías

El informe de ANELE abunda en el papel cada vez más relevante que desempeñan en la enseñanza las nuevas Tecnologías del Aprendizaje y de la Comunicación (TAC), para cuyo máximo aprovechamiento es necesario disponer de un nuevo modelo pedagógico con contenidos adecuados, editados, estructurados y presentados.

El sector insta al Estado a crear el marco jurídico adecuado y establecer los estímulos necesarios para que la iniciativa privada elabore los recursos y materiales curriculares que el profesorado demanda para la aplicación de ese nuevo modelo o proyecto pedagógico.

La industria del libro manifiesta su preocupación por el hecho de que el planteamiento de la Administración de dotar con carácter de urgencia a los centros escolares de ordenadores personales no vaya acompañado de los estímulos y del tiempo necesario para la elaboración y edición de los nuevos recursos en los nuevos soportes: “Los contenidos requieren ser elaborados y tratados con rigor, es decir, editados. Y los creadores tienen que ser estimulados para que pongan sus saberes y su inteligencia al servicio de un nuevo proyecto pedagógico”, arguye el texto.

En este sentido, los editores lamentan además que las Administraciones Educativas se olviden de cuáles son sus obligaciones y tareas y dediquen su esfuerzo a la elaboración de materiales propios, lo que iría claramente en contra de la libertad de cátedra y de edición.

¿Se han enterado las Administraciones públicas? ¡Dejen ya de elaborar materiales educativos: atentan contra las libertades de los ciudadanos! ¡”Estimulen” a los editores! ¡Denles más tiempo, todo esto de los ordenadores y la Internet les ha pillado a contrapié!

Los docentes que elaboran sus propios materiales y los comparten por Internet parece que no cometen ningún tipo de delito. ¡Menos mal!

Publicación científica y compromiso social

Escrita el 1 de agosto de 2009 por Jordi Adell y archivada en Cultura libre, Publicaciones

Varias noticias/lecturas interesantes relacionadas con el futuro de la publicación científica. La primera, más bien poco excitante, se refiere a la propuesta de Elsevier, el monopolio mundial de facto de la publicación científica, de “artículo del futuro”.  Aquí pueden verse dos prototipos: uno y dos, y las principales novedades.

Los prototipos no han generado mucho entusiasmo:

De hecho, el modelo de difusión del conocimiento científico basado en las revistas científicas está siendo cuestionado (véase, por ejemplo, Michael Nielsen: Is scientific publishing about to be disrupted?).

La segunda noticia interesante es que “…todos los contenidos de la edición electrónica de Revistas-CSIC se distribuyen bajo una licencia de uso y distribución “Creative Commons Reconocimiento-No Comercial 3.0 España” (CC-by-nc)”(“Proyecto, licencias y colaboración” en Revistas del CSIC-Edición electrónica).  Es una buena decisión, que hace tiempo se debía haber tomado. No en vano, el Borrador 0 del anteproyecto de la Ley de la Ciencia y la Tecnología contiene un apartado dedicado a la difusión de resultados:

CAPÍTULO III. Difusión de resultados y cultura científica y tecnológica

Artículo 33. Publicación en acceso abierto.

1. Los agentes del Sistema Español de Ciencia y Tecnología impulsarán el desarrollo de repositorios, propios o compartidos, de acceso abierto a las publicaciones de su personal de investigación.

2. Los investigadores cuya actividad investigadora esté financiada con fondos de los Presupuestos Generales del Estado harán pública una versión digital de la versión final de los contenidos que les hayan sido aceptados para publicación en publicaciones de investigación seriadas o periódicas, tan pronto como resulte posible, pero no más tarde de seis meses después de la fecha oficial de publicación.

3. La versión electrónica se hará pública en repositorios de acceso abierto reconocidos en el campo de conocimiento en la que se ha desarrollado la investigación o en repositorios de acceso abierto institucionales.

4. La versión electrónica pública podrá ser empleada por las Administraciones Públicas, en sus procesos de evaluación.

Aunque los seis meses de embargo, en mi opinión, no son de recibo. Para no “fastidiar” las carreras a los investigadores de algunos campos del conocimiento, campos completamente “secuestrados” por los monopolios de la publicación científica con la connivencia del statu quo científico (léase asociaciones científicas editoras de revistas), se hace pagar nuevamente a la sociedad los resultados del conocimiento que financia con sus impuestos. Luego, las bibliotecas de universidades y centros de investigación tienen que pagar fortunas por la suscripción a las revistas en las que publican sus propios investigadores.

Finalmente, First Monday ha publicado un artículo interesante: Whitworth, B. & Friedman, R. (2009). Reinventing academic publishing online. Part I: Rigor, relevance and practice. First Monday,  14, 8 – 3 August 2009, que habla del “feudal academic knowledge exchange system” :-)

Cada vez se oyen más voces que reclaman la necesidad (o incluso la inevitabilidad) de que se replantee el ecosistema de la difusión del conocimiento a la luz de las posibilidades de la tecnología  y de las necesidades de una sociedad basada en la información y el conocimiento.