Lecturas sobre libros de texto

Escrita el 18 de julio de 2011 por Jordi Adell y archivada en Blog, Congresos, libros, Materiales

Enciclopedia escolar: Mis primeros pasos

Esta semana han “caído en mis manos” varias lecturas interesantes sobre los libros de texto. El primero, gracias a un comentario de Mariona Grané (gràcies, Mariona) en este mismo blog, es un artículo de Anna López Hernández de 2007 titulado “Libros de texto y profesionalidad docente” y publicado en el número 6 de la revista “Avances en Supervisión Educativa”. Un texto realmente interesate. Copio aquí el resumen:

Los enseñantes consideran  las decisiones del texto como algo que no debe ser sometido a crítica, al contrario, encuentra en ellas seguridad y garantía de buen hacer profesional.
Respecto a los contenidos se busca objetividad  y concreción, por lo que los libros de texto son valorados como más positivos cuánto más se acercan a esta concepción técnica de la enseñanza que entiende el saber como algo acabado, objetivo y no sometido a revisión crítica. Al libro de texto se le pide, fundamentalmente que ayude a transmitir los contenidos.
Sin embargo, subordinar el desarrollo de la tarea docente al libro de texto constituye un elemento de desprofesionalización. Los profesores piensan que el texto debe adecuarse a los instrumentos de planificación de la enseñanza: proyecto curricular, programaciones, etc, pero posteriormente reconocen que, en la mayor parte de los casos, es el libro de texto el que rige la vida de la clase. El hecho de que el texto esté o no por encima del resto de elementos de planificación suscita numerosas contradicciones entre el profesorado, entre lo que debería ser y lo que realmente ocurre.

También  estoy leyendo, tranquilamente, algunos de los capítulos de las actas de la X Conferencia Internacional sobre Libros de Texto y Materiales Didácticos que recientemente tuvo lugar en Santiago de Compostela organizada por la IARTEM (Internacional Association for Research on Textbooks and Educational Media) y que Jesús Rodriguez ha tenido la amabilidad de compartir en la lista DIOE. Solo he empezado con el libros de actas, pero un par de capítulos me han llamdo la atención: la keynote de mi maestro y amigo Pepe Gimeno Sacristán, titulada Grandeza y miseria del libro de texto, que incluye alguna ilustración fantástica  (la figura 8, por ejemplo, se titula “La pervivencia y solidez del modelo catequético de los libros de texto” y muestra tres fragmentos de libro: un catecismo de siglo XVI, un texto escolar de 1934 y otro de 1984).

El profesor Gimeno termina su capítulo con una afirmación con la que no puedo estar más de acuerdo:

Los actuales libros de texto no son estas antigüedades que venimos comentando, han mejorado su presencia, su texto, ilustraciones… Y sobre todo ha aumentado la variedad de la oferta. Pero si juzgamos aquellos viejos textos en aquel contexto pasado y hacemos lo mismo con los libros de texto actuales, los problemas son muy semejantes. La paradoja de tener una única fuente de conocimiento en la denominada sociedad de la información es más llamativa que la que provoca la visión de las enciclopedias de aquellos viejos usos respecto de su contexto. Los materiales (libros…), interesantes, amenos de leer y susceptibles de ser adquiridos están al alcance en nuestras ciudades. El libro de texto que masivamente, homogéneamente distribuido, domina en los usos pedagógicos en la era del e-book es más obsoleto que un texto de hace un siglo respecto de las posibilidades de su tiempo.

Finalmente, en el mismo libro de actas pero un poco más adelante (págs. 47-49) aparece el capítulo titulado El Sector del libro de texto en España: Análisis de la situación presente y perspectivas de futuro firmado por José Moyano. El Sr. José Moyano, según la lista de participantes, pertenece a ANELE, la Asociación Nacional de Editores de Libros y Material de Enseñanza. Y su perspectiva sobre los libros de texto y las TIC es sumamente interesante. Como son solo dos páginas, mejor que el lector las lea. Solo citaré un par de párrafos para animarle:

Las TIC han introducido un debate en torno al modo de difusión del conocimiento en las aulas y vienen “pisando fuerte”, reclamando su papel en la enseñanza española del siglo XXI. En la actualidad, asistimos a un momento en el que muchos detractores tradicionales del libro de texto se aferran a las nuevas tecnologías para anunciar la muerte prematura de esta herramienta (y de paso, asociarlo a aspectos como el triunfo de la libertad metodológica y hasta curricular del profesor).

… las editoriales españolas deben tener un papel protagonista en la generación de contenidos educativos digitales adaptados a las nuevas tecnologías, liderando la oferta de este tipo de materiales en castellano a nivel mundial. Porque las TIC en el aula no dejan de ser un conjunto de dispositivos de hardware vacíos de contenido y un acceso al torrente de información de todo tipo que supone internet. Pero se echa en falta en la actualidad contenidos especialmente adaptados al contexto escolar de nuestro país. Y la demanda es palpable, como lo demuestra el hecho de que, ante la pasividad de la propia industria editorial, sean varios los agentes que se han lanzado en los últimos años a crear materiales educativos digitales:

  • Profesores, bien mediante iniciativas individuales o agrupados en centros educativos, etc.
  • Pedagogos preocupados por las nuevas tecnologías.
  • Empresas de software genérico, como Microsoft.
  • Empresas de hardware (pizarras digitales, tablet PCs, etc.). Incluso organismos públicos como el propio Ministerio de Educación.

Ante esta situación, la industria editorial no puede quedarse de manos cruzadas o mirar para otro lado esperando a que la revolución digital desaparezca por sí sola. A día de hoy, y salvo algunas excepciones, la calidad de estos materiales creados al margen de la industria editorial es escasa. Los motivos son variados (falta de dedicación exclusiva y de medios del sector docente más implicado, falta de conocimiento del mercado en el sector del hardware, etc.), pero el panorama puede cambiar drásticamente en los próximos años:

  • Existe el riesgo de que las empresas que venden pizarras digitales o tablet PCs, opten por crear departamentos propios de generación de software educativo adaptado a sus dispositivos.
  • O de que algún sector especialmente activo del profesorado o de los pedagogos opte por aventurarse a nivel empresarial, buscando el apoyo de alguna empresa de dispositivos TIC (o viceversa).
  • Puede suceder que se decida simplemente traducir material generado en países ajenos al nuestro, con una escasa adaptación a las peculiaridades e idiosincrasia españolas.

Y en el párrafo final, de conclusiones se afirma:

Con todo, es necesario llevar a cabo más investigaciones específicas que analicen experiencias reales sobre el papel directo de la implicación de las TIC en nuestras aulas, atendiendo a un análisis riguroso de su efecto en el proceso educativo, la atención, motivación, participación e interés del alumnado y, asimismo, su repercusión en el rendimiento académico. Analizar la priorización del gasto en educación de las Administraciones en función de criterios estrictamente pedagógicos. Además, es necesario explorar los potenciales riesgos para la salud que la introducción de las TIC pueda suponer para los escolares, con el objetivo de adaptar las TIC al aula y a los escolares (y no al revés).

Resumiendo: que para la ANELE las TIC son poco menos que el demonio, pero que hay que usarlas porque si no culquiera les va a segar la hierba de debajo de los pies. Buen análisis.

Un congreso muy interesante, ¿verdad?

Espero que el Sr. Moyano asistiera a la conferencia del Prof. Gimeno Sacristán.

 

Las TIC y los alumnos zombies

Escrita el 26 de junio de 2011 por Jordi Adell y archivada en Blog, innovación educativa, Materiales, Nuevas tecnologías, Pizarras

Esta semana me sorprendió… (bueno, realmente no me sorprendió demasiado ;-) ) una noticia de la revista Escuela 3.0: “Los cursos de formación en el propio centro, con SM“. Busqué la nota de prensa y aquí está: “SM presenta la primera oferta integral de servicios digitales para la incorporación de las TIC en el aula“.

En este post debería hablar del desarrollo profesional docente, de las dos visiones rivales del tema, la cognitiva y la socio-cultural, de mi convicción (y de mucha más gente) de que los maestr@s son prácticos reflexivos y no “aplicadores de recetas” estadarizadas, de las comunidades de práctica y de los PLEs como alternativa a la formación meramente “certificante”. También debería hablar del previsible futuro de la “formación permanente del profesorado” (quizá la generalización del modelo “Aguirre”). Pero todo eso será otro día. Hoy les propongo un pequeño ejercicio elemental de lectura de imagen :-) .

En las dos páginas citadas más arriba se incluye este vídeo. Véanlo y luego hablamos.

 

 

Esta es la visión de para qué sirven las TIC en educación de las editoriales de libros de texto y de su papel en el “cambio”. Aunque quizá también se les ha escapado en el vídeo más información de la necesaria (¿o quizá no?): el resultado de “su visión” :-D

Preguntas sencillitas:

  1. ¿Qué TIC aparecen en el vídeo? ¿Conocen otras que no aparecen? ¿Quién usa el único portátil que aparece en el vídeo?
  2. ¿Qué hacen los profesores en el vídeo para “enseñar”con las TIC?
  3. ¿Qué hacen los alumnos para “aprender” con las TIC?

¿Alguien ve algún indicio de innovación didáctica en la manera de trabajar de los profesores que aparecen en el vídeo? ¿Es casual que en el vídeo aparezca únicamente este tipo de actividad de enseñanza y aprendizaje? ¿Alguien ignora por qué las editoriales se centran, además de en los “contenidos” del currículum, en proporcionar aplicaciones, hospedadas en sus servidores, de “control” de los alumnos y gestión integral del centro? ¿Y lo de los “recursos” para “trabajar sin conexión a Internet”? ¿Y qué me dicen de los servicios de acompañamiento con “ponentes exclusivos”? No seamos ingénuos. No es que no se hayan dado cuenta… es que se trata de un mensaje a medida del público al que va dirigido. “SM: te acompañamos en el cambio”. ¿En qué cambio?

Ahora vuelvan a ver los primeros 30 segundos del vídeo. Miren a los alumnos y alumnas. Miren sus posturas y sus caras. Parece que escuchen atentamente (el efecto “motivador” de las pizarras digitales, sin duda). El travelling por la fila de la pared es revelador (¡esa chica con el codo apoyado en la mesa…! ¡Pobrecilla! ¡Qué cara pone!). Miento, en el vídeo algún alumno se mueve: hay uno que se levanta, algo remolón, para, según parece, contestar delante de toda la clase una pregunta de la profesora en la pizarra digital inteligente interactiva superguay. Y el resto están tan quietos y callados que parecen zombies recien duchados.

Bonito vídeo. Lástima lo de los caretos de los alumnos. La próxima vez contraten actores.

Cinco loritos: cuentos para el hospital

Escrita el 11 de junio de 2011 por Jordi Adell y archivada en Congresos, Materiales

 

Addenda 28/6/11: El cuento ya está disponible en esta dirección:

http://www.osakidetza.euskadi.net/r85-gkhtxa10/es/contenidos/informacion/htxa_cinco_loritos/es_cinco/cinco.html

Hay una versión PDF (“muda”) y otra PPS narrada en los cinco idiomas en los que está escrito el cuento.

 

El 5 de mayo pasado di una conferencia en Cartagena, en el XI Congreso Nacional de Pedagogía Hospitalaria. El tema del congreso era “El papel de las nuevas tecnologías en la atención educativa al alumnado enfermo”… por eso me invitaron. El sitio era magnífico y el público, maestros y maestras de hospitales de todo el país, muy receptivo y cálido. Me lo pasé muy bien (“fluí” a tope, vamos :-) ).

Anteayer recibí un mensaje de correo electrónico muy amable de Ana García de Motiloa, una profesora del aula hospitalaria de Txagorritxu (Vitoria), que asistió al congreso, con un adjunto muy especial. Ana ha escrito una libro de cuentos preciosos para trabajar el miedo que producen en los niños pequeños los hospitales y cinco instrumentos médicos habituales. Los cuentos se titulan  “Don Hospital”, “Doña Pincha Jeringa”, “Don Tensio Metro”, “Don Mendo Fonendo”, “Don Depre Sor”y “Don Oto Scopio”. Las ilustraciones las ha hecho Raquel, una de las hijas de Ana y el libro ha sido editado por Osakidetza y el Departamento de Educación del País Vasco. También aparecerá en breve online en la página del hospital con archivos de sonido con las narraciones. Cada cuento está escrito en cinco idiomas.

No me resisto a incluir un par de páginas para que veáis cuanto amor hay en el trabajo de Ana y Raquel:

Cinco loritos. Portada

 

(Pinchad en cada imagen para aumentar su tamaño y poder leer el texto).

Doña Pincha Jeringa

 

Don Tensio Metro

 

Don Fonendo Scopio

 

No se si Ana tiene un blog , pero si queréis dejarle algún comentario lo podéis hacer aquí. Seguro que lo leerá :-)

 

 

El IEDA nos muestra el camino

Escrita el 14 de febrero de 2011 por Jordi Adell y archivada en innovación educativa, Materiales

Actualización a 28/02/11: No se publicará ningún comentario off topic en ningun página de este blog.

 

Este blog suele actualizarse cuando estoy indignado. Se ve que funciono por impulsos y el “se van a enterar” suele ganarle al “¡Mira qué maravilla!”. Pero hoy haré una excepción. A veces, los jefes hacen las cosas bien y es justo y necesario decirlo bien alto.

Recojo más abajo dos artículos del Borrador de Decreto por el que se regulan las modalidades semipresencial y a distancia de las enseñanzas de formación profesional inicial, de educación permanentede personas adultas, de idiomas y deportivas, se crea el Instituto de Enseñanzas a Distancia de Andalucía y se establece su estructura orgánica y funcional que me parecen fantásticos.

Este es el texto del Artículo 7:

Artículo 7. Métodos pedagógicos.

La organización y desarrollo de las enseñanzas impartidas en la modalidad a distancia, así como de la parte no presencial de las enseñanzas impartidas en la modalidad semipresencial, se fundamentan en un proceso de teleformación complementado con la aplicación por el profesorado de métodos pedagógicos basados en:

a)    Un sistema que potencie el aprendizaje autónomo combinado con el aprendizaje colaborativo y compartido con el resto del alumnado, en el que éste es informado desde el inicio de cuándo, dónde, cómo y con qué instrumentos y plazos va a ser evaluado, de modo que pueda organizar su tiempo, quedando dicha información disponible en el entorno virtual.

b) Un modelo de formación eminentemente práctico centrado en la realización de tareas o proyectos, en el que el alumnado debe resolver las cuestiones planteadas utilizando los contenidos adquiridos con la lectura y comprensión de los documentos necesarios o con el uso de las herramientas disponibles en la red, mediante la ayuda y orientación constante recibidas por la interacción con el profesorado y el apoyo del resto de alumnado matriculado en el mismo curso.

c) El uso de materiales didácticos multimedia, que incorporan textos combinados con otros elementos significativos, tales como gráficos, archivos de audio, videos o animaciones, contextualizados y actualizables, puestos al servicio de la realización de tareas descritas en el punto anterior.

d) Un modelo de evaluación ponderada en el que se valorarán de forma proporcional los elementos básicos que intervienen en estas modalidades de enseñanza, en el que las pruebas presenciales de evaluación se correspondan con el enfoque práctico empleado, como elemento validador de las actividades desarrolladas a lo largo del curso en el entorno virtual y, en el caso de la modalidad a distancia, de la identidad del alumnado. En el caso de enseñanzas impartidas en la modalidad semipresencial se ponderarán de forma proporcional, además, las actividades realizadas por el alumnado en las sesiones presenciales.

Y el artículo 60.2 dice:

2. El departamento de desarrollo curricular tendrá las siguientes funciones:

a)    Elaborar anualmente, en colaboración con las jefaturas de los departamentos de coordinación didáctica, una propuesta justificada de los trabajos de mejora, actualización y creación de material didáctico.

b)    Organizar equipos de trabajo para a la creación, actualización y mejora de material didáctico, realizar y coordinar su seguimiento y proponer el profesorado que formará parte de los mismos.

c) Realizar los informes que se requieran sobre la marcha de los trabajos de elaboración de material curricular.

d)    Diseñar y mantener actualizados los criterios de calidad, las características y condiciones y los requisitos mínimos que deben cumplir los materiales didácticos que se propongan y se usen en el desarrollo de la enseñanza a distancia.

e)    Coordinar un punto de encuentro virtual con el resto del profesorado del Instituto y con el que imparta enseñanzas en la modalidad semipresencial y canalizar las aportaciones que éstos pudieran hacer respecto a los materiales didácticos.

f) Proponer a la persona titular de la dirección del Instituto acciones formativas dirigidas al profesorado que se incorpore a los equipos de trabajo a que se refiere la letra b).

g)    Mantener actualizado el repositorio de contenidos y recursos a que se refiere el artículo 61.2 g).

h)    Cualesquiera otras que le sean atribuidas en el proyecto funcional del Instituto o por Orden de la persona titular de la Consejería competente en materia de educación.

¿Qué se propone el IEDA? Es evidente, ¿no? Están “reprofesionalizando” (perdón por el “palabro”) a los docentes. En primer lugar adoptando una opción metodológico-didáctica frente al habitual agnosticismo pedagógico de los legisladores y, en segundo lugar, redefiniendo su función: de meros seleccionadores/”vendedores” de libros de texto a creadores de materiales didácticos. Si uno piensa en la mentalidad y las prácticas de otras instituciones de formación a distancia (especialmente en otras épocas), el cambio es más que notable. A todo ello hay que añadir que, hasta la fecha, los materiales elaborados son libres, abiertos y gratuitos. Yo, esto último, también lo incluiría en el Decreto :-)

Muchas gracias a José Luis Castillo por la información.

Carta a los editores de libros de texto

Escrita el 6 de junio de 2010 por Jordi Adell y archivada en Escuela 2.0, innovación educativa, libros, Materiales

 

Estimados amigos,

No nos conocemos personalmente, pero sigo con atención sus ruedas de prensa y leo sus estudios en su web. En algunas jornadas, etc. he coincidido con algún trabajador/a de sus empresas y hemos intercambiado opiniones sobre el futuro de los libros de texto en una escuela en la que todos y cada uno de los estudiantes disponen de un ordenador portátil y conexión a Internet… allí y en su casa (un futuro bastante probable y cercano). En esas ocasiones no me he privado de expresarles mi opinión de que Uds., ahora mismo, tienen dos graves problemas. El primero es que no tienen ni idea de qué pueda ser un ” libro de texto digital”. No se preocupen demasiado por esto: ni Uds. ni nadie. El “libro de texto digital” no existe y posiblemente no existirá jamás. Luego se lo explico. Pero es evidente a la luz de lo que han hecho hasta la fecha. No hay más que ver sus “demos”: han “digitalizado” sus libros de toda la vida (y les han añadido cuatro animaciones en “flash”, tres clips de vídeo y cinco ejercicios autocorrectivos para ver si el niño se acuerda de la definición de sintagma nominal).

El segundo problema es que, como no tienen “producto”, tampoco tienen ni idea de cómo venderlo. Bueno, no tienen ni idea de cómo venderlo sin perder dejar de ganar una enorme cantidad de dinero. En el año 2008, me permito recordarles, recaudaron casi 900 millones de euros de los ciudadanos de este país. Lo he leído en una de sus notas de prensa, concretamente la titulada Los editores ponen en marcha una plataforma de contenidos digitales de enseñanza (en el último párrafo). El problema, parece ser, es que la Administración educativa no está dispuesta a seguir pagando sus libros de texto en papel porque se ha gastado una pasta en ordenadores para los niños y las escuelas. Los quiere en formato digital para sus flamantes portátiles y, ¡horror! no está dispuesta a pagar los precios actuales. Creo que la cosa está ahora mismo por unos treinta euros por todos los libros de un alumno (creo que esto es lo que la administración educativa catalana baraja ahora mismo y si no es así, algún amable lector me corregirá).

El objetivo de esta nota, sin embargo, no era informarnos de sus ingresos anuales, sino de su proyecto NEDA, una plataforma que… pero mejor dejar que Uds. lo expliquen:

NEDA está concebida como una herramienta multiuso que albergará un catálogo de contenidos educativos, contenidos educativos interactivos, biblioteca digital y otros materiales de enseñanza complementarios al libro de texto que permitirá a profesores, alumnos y padres mejorar o completar los materiales curriculares con actividades de refuerzo.

He resaltado una palabra en su texto para facilitar la comprensión, espero que no les importe. NEDA es una plataforma para vender materiales complementarios al libro de texto, digital o en papel. Queda claro.

Pero el motivo que me haya decidido a escribirles esta carta es otro. Hace un par de días la prensa publicó la crónica de su última rueda de prensa. El titular de la nota que difundió Europa Press es, lo reconocerán, un tanto “fuerte”:

Editores acusan a los poderes públicos de “cómplices de piratería” al fomentar la gratuidad de los contenidos educativos

En la noticia de Europa Press decía:

Los editores han acusado este martes a los poderes públicos de “cómplices de la piratería” porque “al fomentar la gratuidad de los contenidos educativos se anima a las nuevas generaciones a cuestionar la legitimidad de remunerar la creación”…

¿Podrían explicarme cómo fomentando la gratuidad se “anima a cuestionar” la legitimidad de remunerar la creación? Y, de paso, si “creación” es lo que Uds. creen que hacen con los libros de texto? No lo tengo muy claro. Quizá deberían haber dicho “remunerar la edición, reproducción y distribución en papel de los libros” que es, creo, a lo que se dedican.

Y sigue más abajo:

En declaraciones a Europa Press, Ávila [Antonio María Ávila, director ejecutivo de la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE)] ha criticado que las administraciones públicas “gasten el dinero destinado a educación en ordenadores y pretendan que los contenidos se les regalen” y advirtió de que “la máquina sola no da inteligencia” y, por lo tanto, recomendó que “no se primen las herramientas en detrimento de los contenidos educativos”. Además, ha señalado que el cambio tecnológico no puede ser utilizado por las administraciones para convertirse en “malas editoras” de libros de texto.

Por último, el coordinador del informe [presentado en dicho acto y titulado La situación de los contenidos digitales educativos en los países de la OCDE: perspectiva española], realizado por la Unidad de Psicología del Consumidor y Usuario de la Universidad de Santiago de Compostela, Eduardo Picón, ha apostillado que “no existe a día de hoy ni un marco teórico sólido ni evidencia empírica suficiente de que las TICs mejoren de forma generalizada los procesos de enseñanza y aprendizaje ya que el verdadero valor añadido de estas nuevas tecnologías lo proporcionan los contenidos”.

Permítanme que muestre mi sorpresa: ¿están mordiendo la mano que les da de comer? Es una mala idea. Quizá estén presionando para que la administración continúe gastando esa cantidad obscena, e innecesaria en la era digital, de dinero de nuestros impuestos en sus libros de texto en papel. Pero antes, deberían decidir a qué juegan: libros de texto digitales o en papel. Si es lo segundo, no creen portales para vender actividades de refuerzo (digitales, por supuesto) y dediquense a afirmar que la Internet es mala y que mejor que no se use en educación (habría gente dispuesta a creerles). Si, por el contrario, el formato digital no es tan nefando, pues ya pueden pensar un plan de reestructuración del sector pues pasar de 200 euros año/alumno a 30 supondrá una rebaja notable en sus cuentas de resultados, aunque también se rebajarán sus gastos en papel y distribución. Quizá no necesiten a gran parte de su plantilla, al cambiar de papel a digital… o quizá sí. Igual tiene que seguir enviando a los Reyes Magos a las escuelas.

Y no pienso decir nada de las opiniones del señor Picón, coordinador del informe que la Unidad de Psicología del Consumidor y Usuario de la Universidad de Santiago de Compostela les ha hecho. No conozco sus publicaciones sobre didáctica y nuevas tecnologías y no quiero pronunciarme al respecto. Pero yo, de Uds. me mosquearía de que los informes que encargan les digan solo lo que Uds. quieren oír (o quieran hacer oír a la opinión pública, entonces sería otro tema). No se qué entiende por “suficiente”, ni si las evidencias a las se refieren son proyecto de dotación de TIC y no hacer nada más esperando sentados a que los niños y niñas aprendan solos. Con lo cuál le podrían haber encargado el estudio directamente a Perogrullo.

El error, su error, es creer en las propiedades mágico-didácticas de los “contenidos”. Señores, los contenidos, sin docente, se llaman libros y bibliotecas, hace años que tenemos y, que yo me hay enterado, no han acabado con las escuelas, ni las universidades. Los maestros y maestras educan, sus libros son, o eran en su tiempo, una ayuda. Igual que la Internet ahora. Desgraciadamente para Uds. en Internet hay recursos mucho mejores que sus unidades didácticas, “contenidos” que los maestros usan en sus actividades didácticas. Pero en Internet hay más cosas: hay, por ejemplo, herramientas fantásticas para enseñar y aprender (¿han visto alguna vez Google Maps?), y hay otros docentes y alumnos de todo el mundo, con los que aprender juntos… y eso, sus libros actuales y futuros no lo van a tener. Lo suyo son “los contenidos”. Como la Wikipedia, vamos. Y las actividades didácticas que proponen, que se resuelven… estudiando los contenidos. No muy innovador ni de mucha calidad didáctica, si me permiten.

En fin, creo que el mundo va en una dirección y Uds. están anclados en el pasado. Les ha ido bien, y les va bien ahora mismo, pero pónganse las pilas. Porque, si tengo a la misma distancia, un clic de ratón, una exposición del Museo Británico sobre Egipto, quizá su unidad didáctica sobre el arte egipcio me parezca un poco “cutre” y encima trabajo con la de Inglés. Si tengo las programaciones de otros docentes, quizá la suya me sepa a poco para hacer la mía propia, y si puedo trabajar junto a otras cinco escuelas estudiando un tema “sobre el terreno”, con datos actualizados en tiempo real, y los estudiantes pueden publicar sus resultados en la red, quizá sus actividades sugeridas me sepan a cartón, si en sus libros digitales, cada vez que profundizan en algo, me remiten a vídeos o páginas de la Internet, quizá piense que todo lo que necesito ya está en Internet y que gastarse mis impuestos en algo que se puede conseguir gratis, pues no está claro. El día que los docentes se den cuenta que esos cañones y pizarras digitales se pagan con sus impuestos… En fin.

Por otra parte, tienen razón en un tema. La administración juega a dos barajas (o su mano izquierda hace una cosa y la derecha otra) y no debería ser la autora de los materiales de enseñanza. Lo mejor que podría hacer es subvencionar a los grupos de docentes más didácticamente innovadores para que  los hicieran y los compartieran gratuitamente por la red. De hecho dichos grupos ya lo están haciendo sin que les ayuden demasiado desde arriba. Dicen que “el conocimiento quiere ser libre”. Quizá sea cierto. Lo que si es cierto es que la red ha cambiado las reglas del juego. Y Uds. se han dado cuanta tarde: no tenían preparada ninguna estrategia para los nuevos tiempos.

Finalmente, permítanme una reflexión final. Eso que están “buscando”, el libro de texto digital, no lo encuentran porque no existe. Y no existe porque quizá no tenga sentido en estos tiempos que vivimos. En la época en la que el acceso a la información era costoso y difícil, un libro de texto tenía mucho sentido: todo lo que merece ser sabido en el curso en un solo sitio, ordenadito y semidigerido. Gran ayuda para los docentes. Eso, hoy, en la era Internet, es sencillamente impensable. Pretender que paguemos esas cantidades por ello, más todavía. La administración y los ciudadanos no tragaremos si no nos ofrecen algo más. Quizá deban “repensarse” como empresas de servicios y dejar de verse como empresas que elaboran industrialmente un producto material, caro, idéntico, inflexible y, en demasiadas ocasiones, malo, para todos los estudiantes. Ya deben haber notado que pasar los libros actuales al formato digital no funciona: las posibilidades del soporte dejan en evidencia sus PDFs encerrados en lectores Flash. Es más, no pongan demasiadas esperanzas en plataformas neutrales, objetos de aprendizaje estandarizados y desagregación de contenidos, ni en ofrecer sus libros dentro de una plataforma, es la idea misma de limitar el uso educativo de la red a un conjunto de contenidos,  estáticos e iguales  para todos, que se pueden conseguir gratis en cualquier parte, la que no tiene sentido. Agreguen valor y hablaremos.

Paul Graham, en Post-Medium Publishing, estableció el criterio de manera muy clara:

“Cuando vea una iniciativa que utiliza las nuevas tecnologías para dar a la gente algo que quiere y que no había tenido antes, probablemente esté viendo un vencedor. Y cuando vea algo que es una mera reacción a la nuevas tecnologías, en un intento de preservar una fuente existente de beneficios, probablemente esté viendo a un perdedor”.

El problema es que los docentes que quieren libros de texto digitales son precisamente los menos innovadores y los menos comprometidos con el aprendizaje de sus alumnos (esto levantará algunas ampollas, pero alguien tiene que decirlo). Eso los padres lo descubrirán pronto, si no lo han descubierto ya. Del mismo modo que los centros que se niegan a usar los portátiles deberán dar explicaciones a las AMPAS. Y las escuelas que se aferren a los libros de texto teniendo toda la Internet a su disposición, posiblemente tengan pronto mala fama.

Perdónenme por el tono indignado de esta carta, pero han llamado públicamente “cómplices de piratería” a mis representantes políticos y, aunque no me gusta gran parte de lo que hacen, siguen siendo mis representantes y, en este caso, si se esfuerzan por conseguir materiales educativos de calidad y más baratos en lugar de hacerles a Uds. más ricos, les aseguro que tienen todo mi apoyo.

Un comentario final. No deberían morder todas las manos. De los proyectos del tipo “portátiles sí, pero innovación didáctica ninguna” como el catalán Educat 1X1, y su futuro iTunes de los libros de texto, la plataforma Empúries (otras comunidades autónomas también merecen tirones de oreja, pero no es el momento), aunque no les gusten por su pretensión de bajar sustancialmente los precios de los libros de texto (digitales) deberían besar por dónde pisan. Siguen creyendo que los docentes necesitamos libros de texto. Eso es muy bueno para Uds. Aunque, si tienen que besar algún suelo, les recomiendo las moquetas de Aguirre, Camps y Valcárcel. Y no le regalen nada a Camps, por favor. Ya tiene bastantes líos.

Atentamente,

 

 

Foto: Rhonndda Shelf of Old Books. (Licencia CC BY-NC 2.0).