{"id":136,"date":"2008-05-27T22:04:53","date_gmt":"2008-05-27T21:04:53","guid":{"rendered":"http:\/\/elbonia.cent.uji.es\/jordi\/2008\/05\/27\/el-futuro-de-los-libros-de-texto\/"},"modified":"2008-05-28T12:07:09","modified_gmt":"2008-05-28T11:07:09","slug":"el-futuro-de-los-libros-de-texto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elbonia.cent.uji.es\/jordi\/2008\/05\/27\/el-futuro-de-los-libros-de-texto\/","title":{"rendered":"El futuro de los libros de texto"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/elbonia.cent.uji.es\/jordi\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/olpc.jpg\" alt=\"OLPC\" align=\"right\" height=\"343\" hspace=\"10\" width=\"210\" \/>Mi amigo Manuel Area escribe en su blog sobre <a href=\"http:\/\/ordenadoresenelaula.blogspot.com\/2008\/05\/adios-los-libros-de-texto.html\" target=\"_blank\">el fin de los libros de texto<\/a>, o su cambio a un formato digital. Manuel le propuso a la ANELE, la <em>Asociaci\u00f3n Nacional de Editores de Libros y Material de Ense\u00f1anza<\/em>, la realizaci\u00f3n de un estudio que respondiera a preguntas tan cruciales para su futuro como si los libros de texto desaparecer\u00e1n \u00abfagocitados por el material multimedia ofertado a trav\u00e9s de Internet\u00bb o si tendr\u00e1n que reinventarse en formatos h\u00edbridos papel\/bits.<\/p>\n<p>Al parecer la asociaci\u00f3n de empresarios del libro de texto no se mostr\u00f3 muy interesada en el estudio.<\/p>\n<p>Hace unos d\u00edas, otro amigo, Paco Llorens, nos explicaba en una reuni\u00f3n de <a href=\"http:\/\/www.novadors.org\/\" target=\"_blank\">Novadors<\/a> la revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica que ha sufrido el mundo de la impresi\u00f3n digital (<em>Print on Demand<\/em>). En esencia, hoy cuesta m\u00e1s enviar un libro a cualquier sitio que producirlo f\u00edsicamente. Nos explic\u00f3 c\u00f3mo conseguir precios de coste de dos euros (2 \u20ac) por ejemplar para un libro de 100 p\u00e1ginas a una tinta, papel interior ahuesado 80\/90 gr., portada de cartulina 225\/250 gr. a todo color, glasofonado (sea eso lo que sea) brillo, formato 15x 21 (bolsillo) del que editemos de 80 a 200 ejemplares. Es la tecnolog\u00eda que utilizan empresas de publicaci\u00f3n bajo demanda por Internet como <a href=\"http:\/\/lulu.com\" target=\"_blank\">Lulu.com<\/a> o <a href=\"http:\/\/www.bubok.com\" target=\"_blank\">Bublok.<\/a><\/p>\n<p>Por otra parte, si el nuevo soporte de los libros es el <a href=\"http:\/\/www.amazon.com\/Kindle-Amazons-Wireless-Reading-Device\/dp\/B000FI73MA\" target=\"_blank\">Kindle<\/a>, el chirimbolo de Amazon, pues para ese viaje no hacen falta alforjas. Casi nada substancial de la cadena de producci\u00f3n\/distribuci\u00f3n\/consumo de la mercanc\u00eda <em>libro<\/em> cambiar\u00e1. Un IPod para textos. Quiz\u00e1 el futuro del libro se invent\u00f3 hace a\u00f1os y se llama TV. Lo que pasa es que no queremos ni pensar en ello.<\/p>\n<p>[<strong>Addenda<\/strong> 28\/05\/08 13:10: Acabo de leer esta noticia: \u00ab<a href=\"http:\/\/www.levante-emv.com\/secciones\/noticia.jsp?pRef=2008052700_19_451956__ComunitatValenciana-Universitat-propone-editar-libros-texto-para-alumnos-bachillerato\" target=\"_blank\">La Universitat [de Val\u00e8ncia] se propone editar libros de texto para los alumnos de Bachillerato<\/a>\u00ab. M\u00e1s le\u00f1a al fuego.]<\/p>\n<p>Hace un tiempo mi compa\u00f1era Iolanda Bernab\u00e9 y yo escribimos un art\u00edculo sobre el impacto de las nuevas tecnolog\u00edas en los libros de texto. Qu\u00e9 mejor ocasi\u00f3n para \u00abreciclarlo\u00bb y promover un poco de debate sobre el tema.<\/p>\n<p align=\"center\"><strong>Los libros de texto de la escuela en red<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\">Jordi Adell y Iolanda Bernab\u00e9<br \/>\nDepto. de Educaci\u00f3n<br \/>\nUniversitat Jaume I<br \/>\nCastell\u00f3n de la Plana\n<\/p>\n<p align=\"center\">&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\">Publicado en:<br \/>\nPerspectiva CEP, n\u00ba 11, octubre de 2006, p\u00e1gs. 21-33.<br \/>\nISSN: 1576-043X<\/p>\n<p><strong>1. Las pol\u00edticas del libro de texto<\/strong><\/p>\n<p>Jaume Mart\u00ednez Bonaf\u00e9, en <em>Pol\u00edticas del libro de texto escolar<\/em> (Mart\u00ednez Bonaf\u00e9, 2002), analiza el libro de texto escolar como pr\u00e1ctica discursiva y como artefacto cultural hist\u00f3rico, y por tanto ideol\u00f3gico, con el que se concreta el curr\u00edculum en nuestras aulas. Su objetivo, confeso, es convencernos de su obsolescencia.<\/p>\n<p>Martinez Bonaf\u00e9 articula su argumentaci\u00f3n en siete puntos esenciales, que recogemos brevemente a continuaci\u00f3n:<\/p>\n<ul>\n<li>El libro de texto define un enfoque tecnol\u00f3gico de la ense\u00f1anza que hace tiempo se demostr\u00f3 est\u00e9ril.<\/li>\n<li>El libro de texto conlleva una significaci\u00f3n ideologizada de la vida, pero en la sociedad actual, la construcci\u00f3n social de las subjetividades se realiza en otros contextos y por otros medios, por lo que no es eficaz en dicha transmisi\u00f3n ideol\u00f3gica.<\/li>\n<li>El libro de texto concreta en un artefacto intelectual la institucionalizaci\u00f3n de las relaciones saber\/poder en la escuela y es un potente catalizador de una forma hegem\u00f3nica de entender la ense\u00f1anza y el aprendizaje.<\/li>\n<li>C\u00f3mo \u201cpr\u00e1ctica discursiva\u201d, el libro vincula a cada individuo a una identidad \u201csabida, conocida, predeterminada\u201d.<\/li>\n<li>El texto es un potente regulador del puesto de trabajo de los docentes, de las relaciones entre valor de uso y valor de cambio de la fuerza de trabajo docente, es decir, de las atribuciones de autoridad y capacitaci\u00f3n.<\/li>\n<li>Pero el libro es, sobre todo, un gran negocio editorial que influye directamente en las pol\u00edticas educativas de los gobiernos.<\/li>\n<li>La innovaci\u00f3n, el cambio y la mejora de la calidad sugieren encontrar alternativas te\u00f3ricas y pr\u00e1cticas en el proceso de desarrollo del curr\u00edculum, y en el modo alternativo en que eso va a ser presentado y compartido con los profesores y las profesoras.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Un poco m\u00e1s adelante, Jaume Mart\u00ednez Bonaf\u00e9 se\u00f1ala:<\/p>\n<blockquote><p>Cualquier conexi\u00f3n a una red telem\u00e1tica o los soportes en CD, por ejemplo, podr\u00edan ser m\u00e1s eficaces en su funci\u00f3n de fijar los contenidos de la ense\u00f1anza, los tipos de actividad, o la definici\u00f3n del volumen y dosis de informaci\u00f3n obligatoria y no obligatoria en cada asignatura. La posibilidad de secuencias diferenciadas por niveles de dificultad o cualquier otro criterio, as\u00ed como una mayor flexibilidad para modificar o revisar el propio contenido curricular en funci\u00f3n de las modificaciones producidas en la producci\u00f3n y la circulaci\u00f3n de informaci\u00f3n, aconsejan, igualmente, un artefacto m\u00e1s \u00e1gil para la plasmaci\u00f3n curricular de la pedagog\u00eda reproductiva. Por otra parte, todas las ret\u00f3ricas reformistas aconsejan una mayor acercamiento y reconocimiento de la diversidad del grupo clase, con sugerencias m\u00e1s o menos creativas respecto a los agrupamientos, clasificaciones, y etiquetados, as\u00ed como hacia las adaptaciones y diversificaciones del texto curricular. Tales funciones requieren de otra respuesta estructural m\u00e1s acorde con las nuevas demandas. (Martinez Bonaf\u00e9, 2002, p\u00e1g. ).<\/p><\/blockquote>\n<p>Este es el punto en que quer\u00edamos comenzar este art\u00edculo. Si cruzamos libros de texto y las tecnolog\u00edas digitales de la informaci\u00f3n se nos ocurren numerosas preguntas: \u00bfC\u00f3mo ser\u00e1n los libros de texto escolares en el futuro? \u00bfQu\u00e9 implicaciones tendr\u00e1n las nuevas tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n y, en especial, la \u201cescuela en red\u201d, sobre el libro de texto? \u00bfLas nuevas tecnolog\u00edas ser\u00e1n un mero complemento al texto actual? \u00bfC\u00f3mo afectar\u00e1 el creciente fen\u00f3meno de la digitalizaci\u00f3n de todo tipo de informaci\u00f3n al modelo de negocio actual del libro de texto y a los diferentes actores que participan: autores, editores, libreros, Administraci\u00f3n educativa, profesores, estudiantes y sus padres y madres? \u00bfLas nuevas tecnolog\u00edas redefinir\u00e1n el libro en tanto objeto (y por ende la variante \u201clibro de texto escolar\u201d) y el libro en tanto \u201ccontenido\u201d o \u201ctexto\u201d  y las pr\u00e1cticas curriculares relacionadas?<\/p>\n<p>Como es evidente, responder todas estas cuestiones est\u00e1 fuera de la capacidad de los autores de este art\u00edculo. Nuestra intenci\u00f3n es m\u00e1s provocar la reflexi\u00f3n y el debate que presentar c\u00f3mo ser\u00e1 el futuro. No tenemos una bola de cristal. Pero nuestra percepci\u00f3n es que no se trata tanto de un problema tecnol\u00f3gico, aunque tambi\u00e9n hay interrogantes en esta l\u00ednea, como de un problema social, econ\u00f3mico y legal. Para decirlo de manera r\u00e1pida: las nuevas tecnolog\u00edas est\u00e1n cuestionando la manera en que se producen, distribuyen, comercializan y utilizan los libros de texto actualmente y el propio concepto de libro como objeto. El objeto libro (y el conjunto de pr\u00e1cticas a \u00e9l asociadas) parece, a ojos de un creciente n\u00famero de personas, un anacronismo en una sociedad en la que una enorme cantidad de informaci\u00f3n est\u00e1 al alcance de cualquiera en cualquier lugar. Un cambio sustancial en el soporte material de los libros de texto podr\u00eda acabar con el modelo de negocio actual, fraguado desde la aparici\u00f3n de la imprenta. Pero dicho cambio depender\u00e1 de los intereses creados y de las fuerzas emergentes en un entramado de relaciones bastante contradictorio.<\/p>\n<p>El modelo de negocio actual del libro de texto quiz\u00e1 haya entrado en una v\u00eda muerta en la que ya se vislumbra su final y las editoriales, los actores m\u00e1s interesados en mantener a toda costa el modelo actual o sustituirlo por otro que deje intactas o incremente, si puede ser, sus ganancias ya se han dado cuenta hace tiempo\u2026 a tenor de sus movimientos. El resto de actores, no est\u00e1n tomando iniciativas o, si lo hacen, el caso de la Administraci\u00f3n, no se sabe muy bien en qu\u00e9 direcci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>2. La tecnolog\u00eda en aulas y hogares<\/strong><\/p>\n<p>Los ordenadores y la Internet son cada d\u00eda m\u00e1s frecuentes en las aulas de nuestras escuelas e institutos y en los hogares. Hay planes y proyectos institucionales en todas las administraciones educativas auton\u00f3micas para \u00abinformatizar\u00bb la educaci\u00f3n. Las razones, esgrimidas y reales, son diversas. La justificaci\u00f3n m\u00e1s habitual es proporcionar conocimientos y experiencias a los futuros ciudadanos de la sociedad de la informaci\u00f3n que facilitar\u00e1n su integraci\u00f3n en el mundo del trabajo. La justificaci\u00f3n did\u00e1ctica hace referencia al conjunto de posibilidades que abren las nuevas tecnolog\u00edas para ofrecer oportunidades m\u00e1s ricas, diversas y variadas de aprendizaje a los estudiantes, en valor como instrumentos para seguir aprendiendo a lo largo del ciclo vital y en las posibilidades de desarrollo profesional de los docentes. Los cr\u00edticos afirman que, en realidad, lo que se pretende es potenciar el emergente sector de la inform\u00e1tica y las telecomunicaciones y que los ordenadores en realidad no aportan ninguna ventaja a la educaci\u00f3n, antes al contrario.<\/p>\n<p>La visi\u00f3n que persiguen los partidarios de la tecnolog\u00eda es un ordenador conectado a Internet en cada pupitre y en cada hogar o, un paso m\u00e1s all\u00e1, un port\u00e1til (ligero, barato y conectado a la red) en cada mochila de cada estudiante. No vamos a analizar pros y contras, trasfondos e intereses, promesas y realidades. Baste decir que, en ocasiones, la tecnolog\u00eda puede usarse de acuerdo con la agenda prevista por las autoridades o subvertirse y ponerse a trabajar al servicio de los usuarios. La Internet es el mayor ejemplo de una tecnolog\u00eda que naci\u00f3 para un prop\u00f3sito definido de comando y control en el \u00e1mbito militar y que, cuando cay\u00f3 en manos de la gente fue \u00absubvertida\u00bb y puesta al servicio de los intereses reales de las personas (a veces loables, otras no tanto). Es decir, aunque los motivos reales de informatizar los centros educativos sea criticable, los resultados no lo ser\u00e1n si los docentes sabemos \u201cponer a trabajar\u201d dichos medios al servicio de los intereses reales de nuestros estudiantes.<\/p>\n<p>Pero volvamos al hilo de nuestra argumentaci\u00f3n. Podemos aceptar la premisa de que cada d\u00eda los ordenadores en red son m\u00e1s viables como plataforma para presentar informaci\u00f3n y contenidos a los estudiantes e, incluso, para proponer y realizar con ellos actividades did\u00e1cticas, es decir, para sustituir total o parcialmente a los libros de texto. En nuestro pa\u00eds proyectos como Linex, Guadalinex, Max o Lliurex, entre otros, han acelerado la implantaci\u00f3n y el uso de ordenadores en la aulas y la formaci\u00f3n del profesorado. Los ordenadores en red permiten hacer bastantes m\u00e1s cosas que los libros. En primer lugar, la riqueza de medios y lenguajes que se pueden utilizar con los ordenadores frente al libro (texto e imagen est\u00e1tica) y la flexibilidad con la que podemos integrar medios y dise\u00f1ar \u00abcaminos\u00bb o \u00abrecorridos\u00bb por la informaci\u00f3n. As\u00ed, en una enumeraci\u00f3n r\u00e1pida, los \u201cmateriales\u201d electr\u00f3nicos pueden tener las siguientes caracter\u00edsticas: multimedia, interactividad, hipertextualidad, adaptabilidad e individualizaci\u00f3n, actualizabilidad inmediata, escalabilidad en masa y una gigantesca fuente a\u00f1adida de recursos gratuitos si usamos la Internet (la met\u00e1fora de la Internet como biblioteca).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de veh\u00edculos o canales de la informaci\u00f3n, las nuevas tecnolog\u00edas tambi\u00e9n son herramientas poderosas para expresarnos y comunicarnos: podemos producir, compartir y difundir informaci\u00f3n en m\u00faltiples lenguajes, formatos y medios (la met\u00e1fora de la Internet como imprenta). Los ordenadores en red nos permiten comunicarnos con todo el mundo y colaborar tanto en la elaboraci\u00f3n de actividades de aprendizaje para nuestros alumnos como en iniciativas de desarrollo profesional formal (cursos, seminarios, etc.) y, sobre todo, informal como docentes (un ejemplo, sumamente interesante y por analizar, es lo que podr\u00edamos denominar la \u201cblogosfera educativa\u201d: el conjunto de weblogs o bit\u00e1coras de profesores, que escriben, se leen entre s\u00ed, comentan sus aportaciones, se critican, aportan informaci\u00f3n y enlaces a recursos de inter\u00e9s, etc.). Todas estas actividades se resumen en la met\u00e1fora de la Internet como canal de comunicaci\u00f3n educativa.<\/p>\n<p>Todas la posibilidades did\u00e1cticas citadas en apoyo de la introducci\u00f3n de los ordenadores y la Internet en las aulas y los hogares podr\u00e1n generalizarse, m\u00e1s all\u00e1 de los grupos de docentes innovadores que han comprendido la fuerza educativa de las nuevas tecnolog\u00edas, en momentos determinados en funci\u00f3n de los intereses diversos de la Administraci\u00f3n educativa (por ejemplo, dar imagen de modernidad ante los padres votantes o ahorrar dinero en los planes de formaci\u00f3n permanente del profesorado), de la industria tecnol\u00f3gica (por ejemplo, vender muchos ordenadores y servicios asociados) y de la industria de los contenidos (por ejemplo, no perder la gallina de los huevos de oro de los libros de texto por los materiales libres y gratuitos y crear la necesidad de nuevos productos educativos ligados a la nueva plataforma). El juego de intereses de todos los implicados ser\u00e1 quien determine el futuro. Pero, y este punto es important\u00edsimo, debemos ser conscientes de cu\u00e1les son nuestros verdaderos intereses como docentes preocupados por una educaci\u00f3n p\u00fablica de calidad para todos.<\/p>\n<p><strong>3. El libro, versi\u00f3n 2.0<\/strong><\/p>\n<p>Puede que este apartado escandalice a m\u00e1s de alg\u00fan lector: no es f\u00e1cil aceptar una tecnolog\u00eda que hemos conocido toda la vida, que ha conformado nuestra manera de pensar, por la que sentimos un aprecio dif\u00edcil de justificar a la vista de su calidad y del modelo de negocio que hay tras ella y que casi se ha vuelto invisible por habitual, esto es, el libro de texto, desaparezca. Pero, \u00bfpor qu\u00e9 tendr\u00eda que desaparecer? \u00bfHay indicios de que pueda suceder en un futuro no muy lejano? No excesivos. Al menos no pasado ma\u00f1ana. Pero s\u00ed que hay ideas y reflexi\u00f3n sobre qu\u00e9 puede suceder, sobre c\u00f3mo podr\u00edan los autores y lectores aprovechar el tremendo potencial de las nuevas tecnolog\u00edas y sobre c\u00f3mo puede afrontar la industria la convergencia digital (Lynch, 2001).<\/p>\n<p>Es m\u00e1s, no todos los libros son iguales ni se leen por la misma raz\u00f3n ni de la misma manera. Diccionarios, enciclopedias, manuales, monograf\u00edas, novelas o recetarios de cocina son cosas muy distintas que requieren tratamientos diferenciados. Es preciso distinguir entre \u201clibros para leer\u201d , \u201clibros para consultar\u201d y \u201clibros para estudiar\u201d. Concepto al que estudiantes y profesores damos, sin duda, significados, y por tanto, comportamientos, diferentes. Pero veamos algunas ideas sobre los \u201cnuevos libros\u201d antes de centrarnos en los \u201cnuevos libros de texto\u201d.<\/p>\n<p>Dan Visel (2006) es uno de los investigadores que ha hecho aportaciones interesantes sobre el nuevo modelo de libro. Hasta la fecha, afirma Visel, los fracasados intentos de \u201clibro electr\u00f3nico\u201d  han seguido uno de dos modelos. El primero, que denomina \u201cbasado en PDF\u201d, imita en el medio electr\u00f3nico las caracter\u00edsticas del libro f\u00edsico: es un \u00fanico fichero, a veces protegido por palabra clave, que se puede leer con un lector software o hardware, imposible de anotar o modificar o compartir entre los lectores usuarios, es complicado incrustarle otros medios (como audio o video) y que tiene el mismo aspecto para todos los lectores. Autor, lector y editor tienen en este modelo los mismos roles y mantienen las mismas relaciones que en el modelo tradicional. El modelo de negocio del libro se mantiene intacto en su mayor parte. Esa es la raz\u00f3n de las limitaciones impuestas por la industria al autor y al lector en su dise\u00f1o: dejar las cosas como est\u00e1n. Los grandes perdedores de este modelo son los peque\u00f1os libreros (si es que queda alguno ya): los libros de vender\u00edan y se comprar\u00edan por Internet. Las editoriales bajar\u00e1n costes espectacularmente, aunque no parece que esto repercuta en el precio final para el comprador.<\/p>\n<p>El segundo modelo, \u201cbasado en el lector (browser)\u201d, utiliza alg\u00fan tipo de lenguaje de marcas (HTML o XML) para etiquetar las distintas partes de la estructura del texto. La presentaci\u00f3n ante el lector se deja a su criterio mediante el uso de diferentes hojas de estilo en la aplicaci\u00f3n lectora, un cliente web normalmente. Este modelo tiene ventajas e inconvenientes sobre el anterior. Pero ambos comparten un grave problema: tratan el libro como un texto. Un texto, afirma Visel, es solo parte de un libro. Un libro es un <strong>entorno de lectura<\/strong>. Y el libro electr\u00f3nico en red deber\u00eda ser tambi\u00e9n un <strong>entorno de escritura<\/strong>.<\/p>\n<p>Los libros electr\u00f3nicos deben solucionar diversos problemas. El primero es el de la preservaci\u00f3n. Los medios cambian. Los formatos cambian. Los libros electr\u00f3nicos, \u00bfdurar\u00e1n legibles quinientos a\u00f1os o m\u00e1s como los de papel? Las soluciones a este problema pasan por pol\u00edticas activas y deliberadas de preservaci\u00f3n y por el uso de formatos abiertos y estandarizados: nadie en su sano juicio confiar\u00eda la preservaci\u00f3n de la cultura y el conocimiento de la Humanidad a un formatos propiedad de una empresa privada. Los problemas actuales de preservaci\u00f3n derivan no solo del uso de formatos electr\u00f3nicos, sino especialmente del boom informacional: jam\u00e1s en su historia la Humanidad hab\u00eda producido y consumido tanta informaci\u00f3n como en nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p>El segundo problema es el de la anotaci\u00f3n. Los libros de tinta y papel son <em>anotables<\/em>: el lector puede consignar sobre ellos sus ideas y comentarios, puede subrayarlos y compartir con otros lectores sus anotaciones (solo con uno cada vez, posiblemente). Esta idea es, sin duda la m\u00e1s revolucionaria de las presentadas hasta ahora y ha motivado el t\u00edtulo de este apartado, aprovechando el momento de la web 2.0, la web de lectura\/escritura. Los nuevos libros deber\u00edan ser m\u00e1s parecidos a una conversaci\u00f3n que a un mon\u00f3logo, porque leer un libro es en realidad una experiencia social, un di\u00e1logo entre el autor y el lector en primer lugar y, en segundo lugar, entre los propios lectores. Un libro que \u201cviva\u201d en la Internet (no que \u201ccircule\u201d por la Internet) debe permitir que los lectores lo anoten y asocien sus comentarios al texto, preservando su integridad sin duda, y que intercambien ideas al respecto. Un lector podr\u00e1 acceder al texto original, a las anotaciones de otros lectores, al debate actual o pasado sobre el texto e, incluso, a las modificaciones del propio autor, fruto del debate.<\/p>\n<p>La tecnolog\u00eda permite el \u201clibro vivo\u201d, el libro permanentemente actualizado o modificado por el autor, fruto de los cambios de sus ideas, de la comunicaci\u00f3n con sus lectores, preservando las versiones anteriores, claro est\u00e1. Otra idea esencial es que la potencia de las herramientas para trabajar con informaci\u00f3n digital debe permitir que los autores sean tambi\u00e9n en buena medida los dise\u00f1adores de los aspectos formales y de los componentes multimedia e interactivos del texto. El nuevo libro no ser\u00e1 solo texto e imagen est\u00e1tica. Cualquier combinaci\u00f3n o incrustaci\u00f3n de medios debe ser posible: video, audio, presentaciones, simulaciones, datos din\u00e1micos fruto de consultas a bases de datos externas, etc. Tampoco tiene por qu\u00e9 seguir siendo \u201clineal\u201d: su estructura de navegaci\u00f3n puede ser fijada por el autor o se puede dejar a la voluntad e intereses de cada lector: un \u201chipermedia\u201d.<\/p>\n<p>Para hacer posible todas estas ideas, los libros tienen que dejar de ser objetos f\u00edsicos o remedos virtuales de objetos f\u00edsicos, como los actuales libros electr\u00f3nicos. El \u201clugar\u201d de los libros no ser\u00e1 el ordenador personal o un soporte f\u00edsico (CD, DVD, etc.), aislado. Su \u201clugar natural\u201d ser\u00e1 la red: ser\u00e1n mas un espacio de comunicaci\u00f3n entre autores y lectores que un producto. Aunque se debe poder leer <em>offline<\/em>.<\/p>\n<p>En la Internet, adem\u00e1s, los libros pueden explotar los \u201cefectos de red\u201d. Ben Vershbow (2006) ha escrito tres provocativos art\u00edculos en su blog (una de las herramientas que m\u00e1s ha inspirado a los investigadores sobre los nuevos textos) titulados \u201cEl libro le est\u00e1 leyendo a Usted\u201d en los que plantea esta idea. Las nuevas bibliotecas podr\u00e1n aprovechar las posibilidades de las aplicaciones en red para, por ejemplo, unir lectores con similares intereses, aconsejar nuevas lecturas en base al comportamiento de otros lectores (eso ya lo hace actualmente Amazon con notable \u00e9xito), crear nuevos textos \u201ccomunicando\u201d libros con otros libros o con bases de datos (<em>links<\/em>), o poner en marcha sistemas de prestigio y valoraci\u00f3n controlados por los lectores. Los libros tendr\u00e1n, en palabras de Vershbow, \u201cvida social\u201d, un producto de la interacci\u00f3n entre autores y lectores y lectores entre s\u00ed.<\/p>\n<p>Es evidente que para llegar a este nuevo tipo (\u00bfut\u00f3pico?) de libro es necesario cambiar muchas cosas: ideas preestablecidas, intereses formidables de la industria editorial, h\u00e1bitos de siglos, etc. Si las tendencias de la web 2.0 se extienden al libro, las empresas del futuro no ser\u00e1n m\u00e1s productoras y distribuidoras de objetos, sino \u201cgestoras de la interacci\u00f3n entre los lectores\u201d. Si los autores tienen control completo sobre el contenido, el aspecto y el comportamiento de sus obras, las editoriales perder\u00e1n parte de sus funciones. Las funciones de selecci\u00f3n y control de calidad, \u00bfse delegar\u00e1n en los lectores, como en la actual blogosfera o en un karma producto de las valoraciones de los usuarios como en comunidades tipo Slashdot o eBay? \u00bfEs el modelo Wikipedia un modelo del libro vivo y social del futuro?<\/p>\n<p>Lo que s\u00ed parece evidente que quien controle la \u201cvida social\u201d del libro controlar\u00e1 el \u201centorno de lectura y escritura\u201d con el que se intenta redefinir el libro. Un peligro sumamente real, a la vista de lo que est\u00e1 ocurriendo con el software social en la Internet, aunque los intereses de las empresas de la web 2.0. son similares a los de las actuales grupos editoriales, esto es, ganar dinero. Quiz\u00e1 las instituciones p\u00fablicas encuentren un camino para asegurar el inter\u00e9s p\u00fablico, incluso o especialmente el de las minor\u00edas, en este escenario incierto.<\/p>\n<p><strong>4. Los libros de texto digitales<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo ser\u00e1n los libros de texto de la escuela en red? \u00bfC\u00f3mo ser\u00e1n las pr\u00e1cticas de ense\u00f1anza\/aprendizaje que propiciar\u00e1n dichos libros de texto en los centros docentes? A nuestro juicio existen diversos escenarios posibles, aunque algunos m\u00e1s probables que otros, dependiendo de qu\u00e9 actor consiga controlar la escena.<\/p>\n<p>Los actores que participan de esta obra son: los autores, las editoriales, la Administraci\u00f3n educativa (estatal y auton\u00f3mica), los docentes y los usuarios\/consumidores: los estudiantes y sus padres y madres que adquieren el libro de texto. Con el gui\u00f3n actual, cada actor tiene un rol bien definido y l\u00edmites estrictos. As\u00ed, los autores crean los libros a cambio de un (peque\u00f1o) porcentaje de las ventas, las editoriales producen, publicitan, distribuyen y comercializan los libros a trav\u00e9s de las librer\u00edas, las grandes superficies, asociaciones de padres y madres, etc.. Los docentes seleccionan qu\u00e9 libros se utilizar\u00e1n y prescriben las formas concretas de su uso en el aula y en casa. Los estudiantes son quienes \u201cconsumen\u201d el producto en forma de estudio, ejercicios y actividades, y los padres son los que pagan el libro. Las ganancias anuales de las cuatro o cinco grandes editoriales de nuestro pa\u00eds que editan libros de texto son enormes, los autores cobran poco, los padres ven como cada a\u00f1o la factura de los libros aumenta hasta hacerse dif\u00edcil de pagar. En algunas comunidades aut\u00f3nomas, la administraci\u00f3n subvenciona total o parcialmente el considerable gasto para las familias que suponen los libros de texto. Es decir, en una falsa soluci\u00f3n democratizadora, repercuten el gasto en toda la sociedad en lugar de, por ejemplo, limitar las ganancias escandalosas de las editoriales, creando y distribuyendo sus propios libros de texto.<\/p>\n<p>En el ciclo del libro de texto hay varios momentos en los que participan de diversa forma los diversos actores. El primer momento es el dise\u00f1o del curr\u00edculum. Lo legisla en nuestro pa\u00eds a la administraci\u00f3n central, que fija las ense\u00f1anza m\u00ednimas o comunes. La administraci\u00f3n auton\u00f3mica completa el curr\u00edculum en los porcentajes legislados y regula la ense\u00f1anza de la lengua propia, si la hubiere. El segundo momento es el de la creaci\u00f3n o autor\u00eda, las editoriales encargan a los autores los libros de acuerdo con las prescripciones legales. El tercero es la distribuci\u00f3n y venta, los canales por los que el libro llega a los usuarios. El cuarto momento es el uso did\u00e1ctico de los libros de texto: tiene lugar en el aula y los hogares y lo prescribe el docente.<\/p>\n<p>Las nuevas tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n han entrado en la cadena del libro de manera superficial y para reforzar el modelo de negocio actual: se usan para producir el libro y para gestionar su distribuci\u00f3n y venta, pero no han cambiado el objeto en s\u00ed, ni la manera de utilizarlo en las aulas.<\/p>\n<p>Sin embargo, ante el embate de las nuevas tecnolog\u00edas, algunas editoriales de libros de texto han comenzado a dibujar su \u201cfuturo modelo de negocio\u201d. En esencia se trata de crear una versi\u00f3n digital de los libros actuales \u201cenriquecida\u201d con ejercicios autocorrectivos y <em>media<\/em> (fragmentos de audio, video, simulaciones, etc.) y fragmentadas en unidades, lecciones y actividades.<\/p>\n<p>A fin de evitar las \u00abcomplicaciones t\u00e9cnicas\u00bb a los docentes, los libros de texto electr\u00f3nicos residir\u00e1n f\u00edsicamente en los servidores de la editorial. Lo que los padres y madres (o las autoridades educativas) \u00abcomprar\u00e1n\u00bb en realidad ser\u00e1 el acceso de sus hijos durante cierto tiempo a los materiales. Naturalmente, los materiales no ser\u00e1n un solo fichero ni seguir\u00e1n est\u00e1ndares internacionales de empaquetado (IMS Content Packaging, por ejemplo) , que permitir\u00edan \u00abtransportarlos\u00bb a una plataforma diferente o \u00abreorganizar\u00bb y editar los materiales de acuerdo a las preferencias del docente (\u00abquito el tema 3 y pongo el 4 despu\u00e9s del 7\u00bb). Los materiales funcionar\u00e1n \u00fanicamente en la plataforma de la editorial, que ofrecer\u00e1 \u00abvalores a\u00f1adidos\u00bb a los usuarios. Por ejemplo, herramientas de autor para que los docentes puedan elaborar y distribuir actividades did\u00e1cticas para sus estudiantes (aunque solo para ellos, no para compartir con otros docentes), el \u00abmodo esp\u00eda\u00bb, para que los padres y madres puedan entrar y ver los progresos de sus hijos, las faltas, los deberes, etc. Incluso tendr\u00e1n herramientas para comunicarse v\u00eda Internet con los maestros a trav\u00e9s de la plataforma. Una alianza con las autoridades educativas, o las empresas p\u00fablicas que gestionan los proyectos tecnol\u00f3gicos del pa\u00eds para experimentar y compartir tecnolog\u00eda y conocimientos ser\u00eda muy ventajosa: podr\u00edan definir el \u201cnuevo libro de texto\u201d.<\/p>\n<p>Un aspecto interesante (y hasta cierto punto ir\u00f3nico) en la ecolog\u00eda de los materiales educativos es que no es en absoluto descartable que si las editoriales tradicionales no dan pasos decididos para satisfacer las necesidades de los nuevos escenarios tecnol\u00f3gicos escolares y para explorar nuevos modelos de negocio relacionados con formas emergentes de distribuci\u00f3n y acceso a los contenidos, lleguen empresas de otros sectores que \u00abentiendan\u00bb el nuevo negocio y a los nuevos consumidores y que dispongan de los recursos y el atrevimiento necesarios. Al lector, todo este panorama le puede parecer ciencia ficci\u00f3n paranoica: una teor\u00eda de la conspiraci\u00f3n. Sin duda es algo paranoica, pero no es ciencia ficci\u00f3n en absoluto.<\/p>\n<p>En la Internet es posible ver ya demostraciones de este modelo de negocio y de nuevo libro de texto electr\u00f3nico que est\u00e1n proponiendo algunas editoriales. Les pondr\u00eda un ejemplo, pero no se si no cometer\u00eda un delito, ya que su web reza:<\/p>\n<p><em>\u00a9 2005 XXXX (nombre de la empresa), S.L.<br \/>\nLa informaci\u00f3n contenida en esta web ha sido elaborada por XXXX, S.L. Reservados todos los derechos. Ninguna parte de esta web se puede reproducir, copiar, alquilar, prestar o trasmitir por medio alguno, ni traducir o reducir a ning\u00fan soporte electr\u00f3nico ni a ninguna forma legible en m\u00e1quina sin autorizaci\u00f3n escrita del titular del copyright.<\/em><\/p>\n<p>De hecho, citar aqu\u00ed su nota de copyright (que forma parte de su web) sin permiso debe ser ya un delito.<\/p>\n<p><strong>5. Liberemos a los libros<\/strong><\/p>\n<p>Si los libros de texto digitales del futuro son lo que las editoriales deciden, podemos estar seguros de que tendr\u00e1n las caracter\u00edsticas que les interesan especialmente a las editoriales. Y \u00e9stas caracter\u00edsticas no tienen por qu\u00e9 ser especialmente atractivas para el resto de actores. Pero hay alternativas.<\/p>\n<p>En la Internet se est\u00e1 alumbrando un nuevo tipo de libro. De hecho, dos recientes iniciativas merecen atenci\u00f3n. Una es <a href=\"http:\/\/prosaix.com\/pbos\/\" target=\"_blank\"><em>The Processed Book Project<\/em><\/a> (Esposito, 2003), un entorno de lectura social, bastante similar al descrito anteriormente, de especial inter\u00e9s para la educaci\u00f3n superior. Y <a href=\"http:\/\/sophieproject.org\/\" target=\"_blank\">Sophie<\/a>, un proyecto del <a href=\"http:\/\/www.futureofthebook.org\/\" target=\"_blank\"><em>Institute for the Future of the Book<\/em><\/a> para desarrollar un conjunto de herramientas que faciliten la construcci\u00f3n de documentos multimedia \u201cvivos\u201d en la red. Ambos son software libre.<\/p>\n<p>Pero lo que realmente debe hacernos albergar esperanzas es el creciente n\u00famero de docentes que utilizan la Internet para crear juntos y compartir materiales adaptados a sus alumnos (Adell, 2005). Las ideas que est\u00e1n en la base del software libre se est\u00e1n extendiendo a otros \u00e1mbitos. Uno de ellos es el de los materiales formativos. Dispersos, organizados m\u00e1s por su tipo que por los objetivos curriculares que persiguen, existen un creciente n\u00famero de recursos excelentes que pueden utilizarse en las aulas. La convicci\u00f3n de que los propios docentes, directamente, sin estar mediados por intereses comerciales, somos quienes m\u00e1s tenemos que decir sobre los materiales curriculares y c\u00f3mo utilizarlos se est\u00e1 generalizando. La tecnolog\u00eda juega a favor del docente\/autor: cada vez hay m\u00e1s herramientas que permiten desarrollar proyectos complejos e incorporar otros medios como el audio y el v\u00eddeo con facilidad. Cada vez es m\u00e1s sencillo compartir materiales por la red. Solo es cuesti\u00f3n de querer.<\/p>\n<p><strong>Referencias:<\/strong><\/p>\n<p>ADELL, J. (2005). Del software libre al conocimiento libre. Andaluc\u00eda Educativa, n\u00ba 51 Octubre de 2005.&lt;<a href=\"http:\/\/elbonia.cent.uji.es\/jordi\/wp-content\/uploads\/docs\/Andalucia_educativa.pdf\" target=\"_blank\">http:\/\/elbonia.cent.uji.es\/jordi\/wp-content\/uploads\/docs\/Andalucia_educativa.pdf<\/a>&gt;.<\/p>\n<p>ESPOSITO, J.J. (2003). The processed book. First Monday, 8 (3) (Marzo de 2003), &lt;URL: <a href=\"http:\/\/firstmonday.org\/issues\/issue8_3\/esposito\/index.html\" target=\"_blank\">http:\/\/firstmonday.org\/issues\/issue8_3\/esposito\/index.html<\/a>&gt;. Consultado el 20 de junio de 2006.<\/p>\n<p>LYNCH, C. (2001). The Battle to Define the Future of the Book in the Digital World. First Monday, 6 (6) (Junio de 2001). &lt;URL: <a href=\"http:\/\/firstmonday.org\/issues\/issue6_6\/lynch\/index.html\" target=\"_blank\">http:\/\/firstmonday.org\/issues\/issue6_6\/lynch\/index.html<\/a>&gt;. Consultado el 20 de junio de 2006.<\/p>\n<p>MARTINEZ BONAF\u00c9, J. (2002). Pol\u00edticas del libro de texto escolar. Madrid: Morata.<\/p>\n<p>VERSHBOW, B. (2006). The Book are Reading You. If: Book Blog. &lt;URL: <a href=\"http:\/\/www.futureofthebook.org\/blog\/archives\/2006\/01\/the_book_is_reading_you.html\" target=\"_blank\">http:\/\/www.futureofthebook.org\/blog\/archives\/2006\/01\/the_book_is_reading_you.html<\/a>&gt;. Consultado el 20 de junio de 2006.<\/p>\n<p>VISEL, D. (2006). Sophie. The Future of Book Institute. &lt;URL: <a href=\"http:\/\/www.futureofthebook.org\/sophie\/SophieIntro.pdf\" target=\"_blank\">http:\/\/www.futureofthebook.org\/sophie\/SophieIntro.pdf<\/a>&gt;. Consultado el 20 de junio de 2006.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi amigo Manuel Area escribe en su blog sobre el fin de los libros de texto, o su cambio a un formato digital. 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