Jordi Adell (@jordi_a): edu & tec

Ni con TIC, ni sin TIC

Addenda 21/4/11: Gracias a un tuit de @Guidix llego a un post del blog de Larry Ferlazzo de 2009 que resume una entrada del blog del McREL (McREL es el Mid-continent Research for Education and Learning). Copio aquí el párrafo más interesante:

McREL has been collecting classroom observation data for over two years. Administrators and others, using McREL’s Power Walkthrough™ software have been in K-12 classrooms from coast to coast, in 27 states, and collected data from over 23,000  3-5 minute visits. What those data indicate might provide some clues to why some students drop out. Here is a picture of the “typical” classroom experience, as indicated by the Power Walkthrough data.Students walk into a classroom and are seated in rows of desks for whole group instruction for the majority (54%) of their day. The teacher stands in front of the room lecturing for just over 20% of the day. When the teacher isn’t lecturing, students are doing workshops for 16% of their school day. Technology, the world students live in outside of the classroom, is only used by teachers in 22% of all lessons. Students only use technology in the classroom 21% of the time. Students are engaged kinesthetic activities in just 4% of all observations. Just under two-thirds of observations (60%) indicate that instruction is at the lowest two levels of the Blooms Taxonomy. Could this be a reason that two-thirds of dropouts feel not enough is expected of them?

“Yes,” you might say, “but that is high school, not elementary school. Elementary teachers have kids working in small groups and do much more hands-on activities.” Not according to the data. While the overall data indicate 54% of instruction is whole group instruction, the number for primary (K-2) classrooms is 50%. In fact, the data just doesn’t change much at all from primary through high school.

It is time to think about teaching and learning from eyes of the student. Let’s think about designing our classrooms and our instruction for the benefit of the student, rather than the convenience of the adult. As Marc Prensky writes, “Engage Me, Or Enrage Me.”

(Las negritas son mías).

En todas partes cuecen habas.

En un post reciente del mismo blog de McREL me encuentro con un clip de YouTube con una escena de la película de 1986 Ferris Bueller’s Day Off (en castellano “”Todo en un dia”). ¡Genial!

___________

Hace unos días hablaba de una publicación que utilizaba la taxonomía de Bloom (dominio cognitivo) como armazón de una matriz de evaluación de actividades didácticas TIC, una idea simple y poderosa. Esta semana, y relacionado también con dicha taxonomía, he leído un interesante artículo de dos colegas (y sin embargo amigos 🙂 ) (ver la referencia más abajo) que han preguntado a una muestra de profesores de distintos centros de Primaria y Secundaria cómo contribuyen las TIC al desarrollo de distintos procesos de enseñanza/aprendizaje. Es decir, les han preguntado algo así como “para qué son ‘buenas’ las TIC en educación” (bueno, realmente les han preguntando bastantes más cosas, pero aquí nos centraremos en esa pregunta en particular dado que podemos relacionarla con la matriz que citaba en un post anterior).

Por si mi buen amigo Antonio Bartolomé lee este post :-), tengo que decir que la muestra de la investigación no es representativa de todos los profesores de Primaria y Secundaria de España (los centros fueron seleccionados por ser casos típicos) pero es bastante más sofisticada que la del estudio noruego que citaba en este blog la semana pasada. En esta caso se trata de profesores de Primaria y Secundaria de 35 centros de Catalunya, Galicia, Madrid, País Vasco y Valencia, escogidos por sus distintos niveles de integración y experiencia con las TIC, rurales y urbanos, públicos, concertados y privados. Los niveles de integración de las TIC de los centros son los siguientes:

– NIvel 1: Uso limitado de las TIC. Conectividad limitada a un ordenador sin red local. Ausencia de motivación o interés de los docentes en el uso de las TIC.

– NIvel 2: Centros con aula informática bien equipada. Uso de las TIC no intensivo que depende del interés de los profesores. El uso de las TIC no se contempla en el proyecto educativo del centro o está en un estado embrionario.

– Nivel 3: Centros con una o más aulas informáticas bien equipadas, con ordenadores interconectados en red local, con algunos ordenadores en las aulas ordinarias para usarlos durante las clases. Las TIC se contemplan parcialmente en el proyecto educativo del centro a través de algunos departamentos.

– Nivel 4: Centros que han decidido que las TIC son un elemento distintivo de sus actividades educativas, que poseen un buen equipamiento y están completamente conectados a la red. Tienen coodinador TIC y poseen un proyecto educativo cuyo origen está en el “fuerte liderazgo” de su equipo directivo.

Los investigadores entrevistaron a los miembros del equipo directivo, analizaron documentación diversa del centro (informes, proyectos, planes estratégicos, etc.) y pasaron un cuestionario a los 1546 profesores (de los cuales respondieron un total de 1222).

¿A qué viene contar aquí todo este rollo de detalles metodológicos? Sencillo: para que el lector o lectora pueda hacerse una idea de la fiabilidad y validez de los resultados, dado que no es una muestra representativa de la población de docentes de Primaria y Secundaria de nuestro país, al menos, y en mi opinión, representa todo el espectro de posibles situaciones de integración de las TIC centros docentes. Veamos ahora los resultados y después platearemos algunas ideas que puedan dar lugar a comentarios y reflexiones enriquecedoras.

Los investigadores les preguntaron a los docentes, entre otras cosas, cómo contribuyen, en su opinión, las TIC al desarrollo de diversos procesos de enseñanza/aprendizaje. Y les propusieron la siguiente lista de procesos:

  • Aquisición de conocimientos
  • Mejora de la comprensión
  • Aplicación del aprendizaje
  • Estrategias de análisis
  • Procesos de síntesis
  • Procesos de evaluación
  • Despertar atención
  • Mecanismos de respuesta
  • Estrategias de evaluación
  • Esquemas organizativos
  • Destrezas de percepción
  • Comunicación-Expresión
  • Otras

La intención era conocer los objetivos educativos que los profesores consideran que pueden ser alcanzadas a través del uso de la tecnología y la clase de estrategias que pueden ser desarrolladas en las aulas mediadas por tecnología. Es fácil adivinar entre los distintos procesos, nuevamente, la taxonomía de Bloom del año 1956, revisada por Anderson y Krathwohl el 2001. Por si hay alguna duda, la famosa pirámide nos refrescará la memoria:

 

Taxonomía de Bloom

¿Resultados? La siguiente tabla está copiada del artículo de Sangrà y Gonzalez-Sanmamed (2010):

http://en.wikipedia.org/wiki/Bloom's_TaxonomyEn primer lugar, todos los procesos están por encima del 3,5 (casi): por tanto, nos sabemos bien la doctrina. Los docentes entrevistados afirman que las TIC son “buenas” en educación para llevar a cabo los procesos de menor nivel cognitivo. De hecho, “Fixing attention” es la más valorada y ni siquiera llega al primer nivel de Bloom. “Expression-communication” y “Synthesis Processes”, en la parte más alta de la taxonomía, son las menos valoradas. Muy significativo.

Si creemos que las TIC sirven preferentemente para “llamar la atención” (o “motivar”) a los niños y niñas y en mucho menor grado para que creen “cosas” y se expresen, ¿cómo serán las actividades didácticas que diseñemos con las TIC? Una posible explicación, mía no de los investigadores, es que crear y comunicar nunca ha sido importante en la mayoría de las escuelas, ni con TIC ni sin TIC. En las escuelas hay que aprenderse el Credo de memoria, no hace falta comprenderlo, mucho menos analizarlo y jamás de los jamases inventarse uno propio. Las TIC no rebajan el nivel del pensamiento pedagógico del profesor (a veces puede que sí lo hagan, si el entorno que crean es poco familar para el docente y se siente inseguro). Creo que, simplemente, lo reflejan.

Una cosa es la innovación tecnológica y otra la innovación didáctica. Si la primera depende en gran medida de los recursos que la Administración pone a nuestra disposición, la segunda es casi completamente responsabilidad nuestra. Ahora podemos echarle la culpa a Zapatero, a la formación inicial, a los centros de profesores y al sursuncorda, pero ya somos mayorcitos. Que cada palo aguante su vela.

En el artículo citado se analizan las diferencias de las respuestas de los docentes de los diferentes niveles de centros TIC. No tienen desperdicio.

Referencia:

Sangrà, Albert and González-Sanmamed, Mercedes (2010) ‘The role of information and communication technologies in improving teaching and learning processes in primary and secondary schools’, Research in Learning Technology, 18: 3, 207 — 220
DOI: 10.1080/09687769.2010.529108
URL: http://dx.doi.org/10.1080/09687769.2010.529108

Categorías: Blog, innovación educativa

El efecto Páez » « El Tao TIC (El camino de las TIC) es largo y tortuoso

24 Comentarios

  1. Jordi,

    estoy totalmente de acuerdo con lo que comentas en el post. Gracias por compartir el artículo, pues lo tendré en cuenta para lo que llevo entre manos en el centro donde trabajo.

    Podemos tener un centro situado entre un nivel 3 y 4, bien equipado, con un uso de TIC casi intensivo pero pobre desde el punto de vista de la expresión y la creación del alumno. El alumnado no es “protagonista de su aprendizaje” porque no se le impulsa a crear desde las actividades que proponemos.

    Usamos las TIC de manera que el alumnado se convierte en un “button-clicker” sea para buscar información pero sin procesarla demasiado o para resolver cuestionarios online, en un entorno TIC absolutamente controlado.

    Tengo la esperanza que las TIC incentiven el cambio pedagógico necesario que es responsabilidad nuestra. Para ello nos hace falta conocimiento y uso de las herramientas (especialmente 2.0, que aún tenemos un largo camino que recorrer), reflexión sobre su uso en las actividades que diseñamos, compartir conocimiento -en el centro y en la red- y “valor” para sólo usar “el libro” (ni que sea digital) como una herramienta más que ayude a crear y comunicar.

  2. Antes que nada, gracias por llamar la atención sobre el artículo. A veces se echan en falta estudios así… aunque sea para pensar sobre ellos.

    Sin duda, la innovación pedagógica sigue siendo el gran caballo de batalla. Los datos nos vienen estupendos para poner delante la realidad, pero la evidencia la teníamos en las universidades donde los niveles de conectividad, organización de TIC, dotación de los centros, etc., son muy altos (al menos es mi experiencia desde hace ya unos cuantos años), y ¿cuál es la percepción del uso de las TIC en términos cognitivos? imagino que los resultados serían aún peores que los que Sangrà y Sanmamed presentan en su estudio.

    La cuestión no es SÓLO que no tengamos TIC (que en algunos casos lo es, sería mentir decir que la conectividad de los centros no es un problema), pero lo que nos falta es más que eso y me temo que menos fácil de solucionar.

    Porque -aparte del susuncorda-, sí tiene que ver con Zapatero, o el otro o el de más allá; pensar en que podemos centrar la educación en procesos cognitivos superiores, como la creación y el análisis crítico, cuando las pruebas de selectividad y de finalización de los ciclos son las que son, y cuando las constricciones de nuestro sistema de evaluación – por LEY- son las que son, sería ingenuo.

    También tiene que ver con la formación inicial, cuando los maestros NO salen de la Facultad de Educación (en la que yo trabajo), con mecanismos claros de pensamiento y procedimiento pedagógico, y ni siquiera se les ha formado en estrategias de desarrollo profesional para adquirirlo (probablemente porque sus profesores no tenemos tampoco de ninguna de las anteriores), la cosa es también complicada.

    Ahora, después de todo eso, claro que tiene que ver con nosotros, y tienes más razón que un Santo (con credo o sin él), cuando nos pones a aguantar nuestra vela… tenemos una responsabilidad personal y profesional que no asumimos… no todos al menos, ni siquiera la mayoría… ahora, no tengo yo claro si es porque no queremos, no sabemos, o ni siquiera somos conscientes de que nos falta…

    Si preguntamos, y respondemos con el corazón y la cabeza realmente ¿cuántos de nosotros creemos que sea necesario -imprescindible- para nuestro alumnado comprender el Credo o inventarse uno nuevo?, si nos vamos a los básicos, ¿cuánta gente incluye eso en los básicos?

    Es mucho más profundo que una cuestión de dinero (dotación), y bastante menos fácil de arreglar… :-/

    Gracias Jordi por el post 🙂

    • Hola Linda,

      Gracias por el comentario. Acepto, naturalmente, todas las causas que citas. Son todas importantes y ciertas (más abajo, hay otra que no citas). Pero la existencia de numerosos ejemplos (como El CEIP San Walaboso, aprovechando que asistí a una charla de Fernando G. Páez ayer sábado) “nos dice” que otra educación (y otro uso de las TIC) es posible y que los factores que mencionas son importantes, pero no determinantes, que, si queremos, tenemos los medios para hacerlo mejor. A eso me referia con el palo y la vela. Y dado que tu y yo somos también palos, como formadores de futuros docentes, tenemos que dejar de maldecir la oscuridad y hacer que nuestras respectivas velas den toda la luz posible (cita del Páez, naturalmente). Y no nos equivoquemos: la ANECA no te valorará por eso y muchos estudiantes quizá tampoco lo hagan ahora mismo, pero tu y yo sabemos que ese es precisamente, el compromiso que adoptamos cuando nos metimos en esta profesión.

      Ahí vamos.

  3. Juan Carlos Melero

    17 de abril de 2011 — 7:59 am

    Enhorabuena por el artículo, Jordi. El uso de una u otra tecnología puede ser en gran medida irrelevante. Un buen educador, con escasos medios tecnológicos, puede ser un referente pedagógico de primera. Y un mal profesor, por mucha cacharrería de la que se rodee… Por otra parte, desconozco si hay estudios rigurosos al respecto, pero da la impresión de que en educación hay un pequeño grupo de educadores muy motivados por las TIC y un número bastante mayor que las vive como una exigencia excesiva (quizás en coherencia con su propia identidad digital). Merecerían la pena estudios más profundos para conocer qué está ocurriendo con todo esto de Escuela 2.0.

  4. … tienen mis males remedio (y se muere o le matan).

    Yo no se casi nada, que ya es un poco. Soy una de las profesora de secundaria que quieren y no pueden porque no saben y me he dado cuenta que la formación de los o las que vienen no contribuye a que puedan aun queriendo (¡uy! mi opinión aquí y ahora, fundamentada -poco- en lo que he visto y me han contado sobre la universidad que visito como alumna de doctorado).

    Me parece que lo que les pasa a las tic o me pasa con las tic, me pasa con casi cualquier estrategia que vaya más allá de la base de la “pirámide”: pierdo seguridad. Para poder mantener el “equilibrio pedagógico” debo tener una “buena base “pero con eso me bastará. Si tengo una peonza educativa, para que se mantenga en pie debe estar en constante movimiento y alguien (tal vez yo, la profesora) tendrá que darle impulso.

    Primera persona del singular.

    Que bien que haya personas como Jordi que “sin saberlo” me ayuden a pasar de pirámide a peonza.

    Un abrazo y las gracias

  5. Me temo que la inercia de siglos hace que se sigan manteniedo estrategias como “aprender el Credo”. Quizás tengas razón con TIC o sin TIC lo importante sea un cambio de esquema, pero las TICs pueden facilitarlo; solo plantearse aplicarlas y hacerlas tuyas te exige un esfuerzo y un proceso de análisis e incluso debes inventar. Ese proceso podrá facilitar un cambio hacia la innovación didáctica.
    me sorprende lo de la falta de representatividad hay estudios con mucho menos que son tomados como Credos. Será representativa entonces para ese tipo de centros ¿no? Quizás no para todo el sistema español.
    Un saludo

  6. Pues yo no lo veo tan complicado… pero si la gente que sabe lo dice, es que debe serlo.
    😛

  7. Me olvidé ponerte mi poema del día, me lo llevo a mi meditación de caminante sin rumbo:

    Ni con TICs ni sin TICs
    tienen mis males remedio.
    Con TICs pq la Junta me mata;
    sin TICs, porque yo me muero.

    :)))

  8. Pues… demoledor…

    Y me comprometo a una cosa. Quiero saber lo que piensa mi alumnado. Quiero que la encuesta la hagan ellos. Y que ellos me digan qué procesos son los que están poniendo en juego… No me sirve de nada creer que está funcionando medio bien… Tienen que ser ellxs los que digan si va bien.

    Es que después de leer este post no tengo más remedio…

    Pruebas de estrés le llaman a esto los bancos, creo! 🙂

  9. Que razón tienes que Ni con TIC, Ni sin TIC. Creo firmemente que debemos de quitarnos la venda de la comodidad que nos encasilla en metodologías obsoletas, dispares y alejadas de la realidad actual. En mi centro me encuentro en un nivel 3-4 con respecto a determinados aspectos (dotación en las aulas y en el centro de recursos facilitados por la administración) pero me siento carente de un equipo directivo que lleve por bandera un buen proyecto integrador de las TIC, sustentado en ese cambio metodológico tan necesario. Dejemonos de milongas y seamos más profesionales ofreciéndoles a nuestro alumnado nuevas vías de aprendizaje que los hagan más competentes en nuestra sociedad y mejores ciudadanos. Un saludo y un abrazo.

  10. Me ha encantado tu reflexión Jordi. No son las TIC, ni la administración, ni el sistema… son las personas, la vocación docente, lo que nos exijamos a nosotros mismos como profesionales de la enseñanza, los liderazgos que no lideran…
    Soy coordinadora TIC de un centro de Nivel 4 y cuando organizo formación de profesorado me encuentro con los mismos problemas de siempre, (“de siempre” los de “antes de las TIC”). Me he desgastado mucho intentando facilitar las cosas, ofrecer materiales sencillos, trabajar paso a paso y me doy cuenta de que muchos están dispuestos a aprender herramientas nuevas, a escuchar, a utilizarlas en su ámbito personal e incluso a demandar más información; lo que muy pocos se les pasa por la cabeza es aprovechar todo eso para provocar un cambio en sus métodos, en sus rutinas… y si eres tú quién lo sugiere, se sienten cuestionados (no animados, ni orientados, no) y poniéndose “a la defensiva” establecen una barrera impermeable que impide que el proceso formativo llegue dónde tiene que llegar. Por eso creo cada vez más en el contagio de persona a persona, “uno a uno”, en la tutorización, el apadrinamiento intentando apuntar a ese/a que te hace una pregunta o un comentario tras el que piensas ” ¡est@ puede ser convertid@! Una auténtica evangelización para una nueva escuela.
    No me quiero extender pero es un tema que me ocupa (más que preocuparme) especialmente, por eso agradezco cualquier reflexión, cualquier foro, cualquier opinión que me ayude a optimizar la energía que se está invirtiendo en pro del cambio (entre otros, escribí hace tiempo este artículo relacionado con el tema que puede completar lo dicho aquí y que con tu permiso enlazo para hacerme entender mejor http://unatizaytu.blogspot.com/2010/11/atencion-la-diversidad-del-profesorado.html)
    Llevo mucho tiempo aprendiendo de ti y espero seguir haciéndolo mucho más, me ayudas a aclarar las ideas, a entender mejor las cosas. Gracias por tu trabajo y sobre todo por compartirlo con nosotros.
    Un abrazo
    Carmen (@flosflorum)

  11. Con todo mi cariño, pero además de San Walbonso, no podriamos empezar a difundir otros ejemplos, que los hay. que “Una flor no fa estiu” y para algunos “la excepción confirma la regla” ¿Alguien se anima?

  12. Estoy muy de acuerdo con Linda en que el peso de los factores externos no es tan poco importantes como para considerar que la innovación didáctica “es casi completamente responsabilidad nuestra”. Una matización para evitar malentendidos: no es que no esté de acuerdo con asumir mi responsabilidad, que de hecho lo hago a diario y con todas las consecuencias, sino sólo con eso de “casi completamente”.

    También estoy de acuerdo con el estudio cuando fija el liderazgo pedagógico del equipo directivo como requisito para que un centro se pueda clasificar en el nivel 4. Yo voy más allá: creo que ese liderazgo pedagógico es imprescindible y que, de existir, se puede llegar al nivel 4 inclusive sin tener el mejor equipamiento.
    Sin embargo, en la gran mayoría de los centros que conozco, incluyendo todos aquellos en los cuales he trabajado, los equipos directivos carecen de ese requisito.

    Por encima del equipo directivo está la inspección educativa, que también tiene el poder de condicionar de manera determinante el trabajo del profesorado y del mismo equipo directivo, exigiéndoles papeles, programaciones rígidas en la que se detalle qué se va a hacer en cada momento de la próxima quincena, mejor si especificando los números de página y de actividades de los libros de texto, además de un respeto ciego a la normativa que, de llevarse a cabo, impediría cualquier innovación.

    Y ya llegamos a las altas esferas de la administración educativa, las que ponen las normas y, por consecuencia, marcan las sendas: esos currículos repletos de contenidos y vacíos de estrategias educativas y ese sistema de evaluación en el que las competencias básicas sólo son un cambio de terminología (competencia en comunicación lingüística = nota de Lengua; competencia matemática = nota de Matemática; y así siguiendo). Y finalmente la selectividad, ese elogio de la memoria.

    Las consecuencias prácticas se van notando en forma de obstáculos siempre mayores conforme se sube de nivel (por eso este año estoy tan feliz con sólo primero de ESO) siendo inaguantables en 2º de Bachillerato.

    Volviendo al San Walabonso -el centro al que me gustaría que se pareciera el mío-, ese fue uno de los primeros centros TIC y si pudo llegar a ser lo que es, un referente -mejor aún, el referente, no fue simplemente por la equipación (que también la recibieron muchos otros centros que la desaprovecharon, p.e. usándola para realizar dictados con el procesador de texto -y no estoy bromeando-) sino porque ahí se dio la feliz circunstancia de coincidir un ambiente favorable con un equipo de personas, Fernando a la cabeza, de líderazgo tan decidido que actualmente permite que siga mejorando cada día, aunque su equipamiento se haya quedado obsoleto y su conectividad sea tan mala como la del resto de Andalucía.

    Esa feliz circunstancia, esa coincidencia de ideales y de capacidades es actualmente puro azar. Y es una pena, porque lo de cada palo aguante su vela ya no basta (aunque, al igual que todos los compañeros y compañeras que forman mi claustro virtual, no dejo y no dejaré nunca de aguantar la mía); es una pena porque si las diferentes velas no apuntan al mismo sitio, no se aprovecha la fuerza del viento y hasta se corre el riesgo de naufragar.

  13. Primero “chapeau” por tu post, y decir que estoy de acuerdo con la idea que subyace en los comentarios que te han hecho.
    Apuntar que:
    Efectivamente, las TIC son un instrumento del que nadie puede quedarse al margen, comparable con la utilización de la rueda en su momento, el que se negara a utilizarla, pues…sin comentarios.
    En consonancia con lo que dices, apostillar:
    La “revolución de la escuela” evidentemente pasa por las innovaciones didácticas (en relación a este tema tuve la suerte de escuchar y departir con Jurjo Torres, a propósito de su último libro “La justicia curricular”), y…totalmente de acuerdo contigo, “Ni con TIC, ni sin TIC”; aunque, lo que no tengo tan claro es que los poderes que llamamos fácticos estén por la labor, ¿Qué interesa ciudadanos o autómatas?

    Y…
    Lo fundamental para cualquier “cambio profundo” es el debate, un debate abierto que personas como tú lo propiciáis; sois los imprescindibles para que produzca, gracias.

  14. el uso de las tics, a mi en lo particular me representa en mi forma de pensar un antes y un despues en la educación, creo es totalmente innovador, y es como una confrontación entre lo tradicional, y lo totalmente innovador, para mi es una herramienta que les permite a los a lumnos y porque no a los docentes arribar a otros horizontes, en lo que refiere al proceso enseñanza aprendizaje.

  15. Coincido plenamente con la afirmación de que crear y comunicar nunca ha sido lo importante en la mayoría de laa escuelas ni con TIC ni sin TIC.
    Ahora, por fin, podemos aguantar nuestros palos, nuestras velas y, aún siendo deficientes en dotación TIC, se puede intentar crear una nueva cultura emergente fruto de las aportaciones de los contextos “cara a cara” y de los interconectados.
    Creo que antes, ahora y siempre la educación tiene que pasar por la emoción y las TIC por la emoción 2.0, sin ella, reproduciremos en la Red los planteamientos metodolológicos del SXX que sabemos trasnochados.
    Me gustaría dejar esta muestra de emoción 2.0
    http://blogmaniacosunidos.blogspot.com/2011/04/entrevista-de-tercer-grado-al-director.html

    Me ha gustado especialmente la explicación de la muestra y el las ideas que se muestran del estudio porque preguntamos aquello que queremos saber y muchas veces me pregunto ¿cuando preguntaremos por las emociones de los alumnos cuando aprenden y contagian a sus profesores?

  16. Es una lástima que todavía se piense que las TIc sólo ejercitan los procesos de menor nivel cognitivo, pero me da más lástima que alguien se crea con poder suficiente como para determinar una jerarquía en los procesos cognitivos, todos son igualmente necesarios e importantes y la discriminación de unos sobre otros ha determinado profesiones de primer o segundo nivel, es injusto.
    Pero hagamos una reflexión: nadie duda hoy en día que las TIC motivan a los estudiantes, pero sí dudamos de las explicaciones magistrales, entonces… ¿Con cuál te quedas?

    • Jezabel,

      Los procesos cognitivos tienen una jerarquía en el sentido en que llamamos superiores a los más complejos que se basan en los más simples. Así, una actividad didáctica cuyo objetivo es comprender las ideas de un texto es “inferior en la jerarquía” a otra cuyo objetivo sea evaluar las ideas de dicho texto ya que el segundo implica necesariamente al primero: no puedes valorar sin comprender primero.

      La parte de “creerse con poder suficiente para…”, no la acabo de entender. Perdona.

      Yo sí que dudo que las TIC “motiven” a los estudiantes. De hecho, siempre que alguien utiliza la palabra “motivación” en la misma frase que “TIC” y “estudiantes” o “niños” le pido que me diga qué teoría de la motivación defiende de entre todas las existentes, a ver si comprendo lo que intenta decirme. De hecho, creo que suele utilizarse a menudo como sustituto del concepto de “efecto novedad”. Respeto a cuál me quedo: no creo que sean cosas comparables. Se pueden dar clases magistrales con TIC (bien y mal) y se pueden utilizar las TIC en más actividades además de las clases magistrales, pero no son un formato de comunicación didáctica.

  17. Antonio Bartolomé

    18 de abril de 2011 — 5:18 pm

    Muchas gracias, Jordi, por la información. En 1997 participé en un estudio sobre el uso de las TIC en Europa. Terminamos el trabajo y el importante centro de investigación holandés que lo dirigía entregó el correspondiente informe a Bruselas. Al cabo de un mes nos llamaron a todos los socios urgentemente: Bruselas decía que no era posible que esa fuera la forma en que se utilizaban los ordenadores, que buscáramos ejemplos más “positivos”. Y era a nivel europeo.

    Siempre ha habido educadores y ejemplos muy positivos. Y si buscáramos entre quienes leen este blog encontraríamos muchos. Pero también está la realidad que refleja Jordi.

    (Y conste que te leo, pero que suelo evitar escribir si no añado alguna información nueva). Un fuerte abrazo

  18. Paciencia, no infinita, pero la paciencia puede ser una de las claves para avanzar.
    Somos en gran parte lo que nos han hecho, la formación recibida tanto la inicial como la continua han marcado en gran medida lo que estamos haciendo en la docencia en general; también es verdad que casi con la misma formación han salido brillantes investigadores y terribles asesinos, pero seguramente unos y otros si tienes que enseñar su oficio partirán de los mismos errores.
    La formación continua en tecnología educativa seguramente no ha tenido el enfoque adecuado, bajo el paraguas del “amor a las TIC” se convenció a gran parte del profesorado que debía utilizarlas, pero no se les dejó claro para qué.
    Los primeros cursos que todos recibimos en su día estaban más enfocados al uso particular de las TIC: el correo electrónico para comunicarnos con los amigos o colegas; el JCLIC para hacer ejercicios; el procesador de textos para hacer los apuntes, luego vendría el HTML para hacer más interactivos nuestros apuntes, el trata miento de imágenes para enriquecerlo, el vídeo,…
    Sí que es verdad que la “antigua cruzada” sirvió a muchos para acercarnos a la tecnología educativa; pero pasó lo mismo que cuando nos enseñaron a leer – al menos en mis años de escuela- a unos nos sirvió para descubrir nuestro a mor por la lectura y otros, para aprobar exámenes o, por desgracia, para odiar los libros.
    Con esto no quiero discutir tu frase de que cada uno debe aguante su vela; pero sí reflexionar sobre la necesidad de paciencia, porque la actitud un tanto agresiva de demonizar a los docentes que usan las TIC todavía con los modelos que les han enseñado – e insisto en lo de enseñado- no sirve para nada.
    Creo que es un proceso, que no sigue el ritmo de la tecnología, ni si quiera está relacionado en exclusiva con ella (pregunta a los docentes por la taxonomía de Bloom), desgraciadamente lento si se mira desde los avances tecnológicos, pero importante y creo que imparable de avance hacia un cambio metodológico.

    • Hola Angel,

      Gracias por la reflexión. No pretendía “demonizar docentes” 🙂 Mi intención era señalar que no estamos solo ante un problema de formación inicial o permanente en TIC, sino en didáctica y, sobre todo, un problema de profesionalidad y actitudes. Toda profesión en la que sus practicantes esperan que las autoridades “les enseñen” lo que tienen que hacer como profesionales está condenada a la irrelevancia, especialmente en un mundo que cambia tan rápido como el actual. ¿Has visto al Ministerio de Sanidad diciéndoles a los médicos cómo tienen que curar a los enfermos? Lo que demonizo, es una actitud que veo muy extendida entre nosotros los docentes y que odio con toda mi alma: echar las culpas a todo el mundo, no asumir ninguna responsabilidad y no hacer nada de nada para hacer mejor nuestro trabajo.

      Saludos y gracias.

      Jordi.

  19. En Andalucía llevamos siete años de Proyectos TIC y casi 2 de Escuela TIC 2.0. ¿No ha dado tiempo de estudiar-evaluar el impacto de las TIC en las escuelas?

    Esto de los estudios es necesario, yo no lo pongo en duda. Pero a veces lo que todo el mundo ve, si no sale en un estudio, parece que nadie lo puede ver. Me acuerdo, cuando yo iba por la séptima prórroga para no ir a la mili, que salió en el telediario único de entonces un estudio por el que la mayoría de españoles rechazaba hacerla. Me decía yo: “¿y para esto se necesita un estudio?”.

    Hace tiempo vengo pensando y diciendo en mi pequeño círculo, que no amplío con las herramientas que tenemos a disposición (mea culpa), que las TIC ni ponen ni quitan en la forma de trabajar los maestros: quien trabajaba de una forma y se suma al carro de TIC, tiende a trabajar de la misma forma pero con TIC. Al revés pues lo mismo. Y no quita las honrosas excepciones.

    Me alegro de que empiecen a salir estudios. Por fin constataremos lo que todos vemos. Y quizás algo se mueva. Gracias Jordi.

  20. Crmen Barba pide que nos animemos a difundir más ejemplos de buenas prácticas con tic. Sin duda creo que esa tarea es fundamental para ir sumando,pero creo que ya hay un lugar magnífico que lo estás haciendo de maravilla. Ese sitio es Buenas prácticas 2.0 del ITE con cientos de ejemplos. Jordi, excelente la entrada, sobre todo por los comentarios que ha suscitado.

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