La guerra de los libros de texto electrónicos

Un par de noticias interesantes de esta pasada semana nos ofrecen dos perspectivas completamente diferentes sobre el futuro de los libros de texto electrónicos.

La primera proviene del blog Electronista y se refiere a una interesante reunión que tuvo lugar en Washington DC entre editoriales de libros de texto y materiales educativos, compañías tecnológicas y dos importantes agencias gubernamentales. Pero precisemos un poco más. Entre los asistentes, según la nota de prensa de la FCC, ”senior executives and leaders” de Apple, Aruba Networks, Chegg, Discovery Education, Idaho Department of Education, Houghton Mifflin Harcourt, Inkling, Intel, Knewton, Kno, the LEAD Commission, McGraw-Hill, News Corp, Pearson, Samsung, Sprint, and T-Mobile y en el rincón del gobierno los Sres. Genachowsky, “chairman” de la Federal Communications Commission y el Sr. Duncan, Secretario de Estado de Educación.  Casi nada.

El objetivo de la reunión era…

… to promote a plan for transitioning US classrooms at the K-12 level to digital textbook over the next five years. The plan, being put together by the Leading Education by Advancing Digital (LEAD) Commission, has already revealed that moving to a more digital model for student textbooks — including the devices and technology infrastructure needed to use them — will save schools about $250 per student per year, adding up to over $12.2 billion per year if fully implemented.

Según parece las empresas citadas están moviendo el cotarro, con la ayuda de la Comisión Federal de Comunicaciones y el Departamento de Educación, para poner en marcha un plan para, en cinco años, dotar a todos los escolares de los Estados Unidos de libros de texto digitales. Para ello será necesario que los escolares dispongan de los correspondientes dispositivos personales y las infraestructura necesarias para su uso tanto en escuelas como en los hogares. Incluso han editado un folleto titulado “Digital Textbook Playbook” a fin de “ayudar a escuelas, distritos y sistemas a implementar y financiar la infraestructura tecnológica necesaria para implementar la transición a los libros de texto digitales que, además del ahorro económico por estudiante, se espera que ofrezca otros numerosos beneficios”. Es decir, las empresas y agencias gubernamentales citadas, entre las que se encuentran las autoridades federales de educación de los EE.UU., apuestan por un modelo 1:1… o no entiendo muy bien cómo se puede dotar de libros de texto electrónicos a “todos los escolares”.

Lastima que no se hayan enterado todavía que el Ministro Wert ha decretado que eso del 1:1 no funciona… si no eres vasco (El País (6/4/12) Educación elimina el reparto de portátiles y 10 planes de calidad).

La segunda noticia hace referencia un proyecto piloto del gobierno polaco para dotar a sus escolares de 4º a 6º curso de libros de texto electrónicos libres y abiertos (con licencia CC BY) como parte de una plan más amplio denominado “Digital School”. La nota en Slashdot dice:

“Today the Polish government started a Digital School pilot program, which includes distributing e-textbooks. This came after a years-long effort by the Open Education Coalition and its members to persuade policy makers, that Open Educational Resources are the future of education. The last few months have been especially eventful, as the free textbooks part of the program was dropped by the Ministry of Education and reinstated again by the Prime Minister Office.”

El modelo polaco es bastante diferente al propuesto por Apple y compañía, no es necesario un MBA para darse cuenta. Será interesante ver dónde terminan ambas iniciativas. Por otra parte, recordemos que el estado de California tiene un proyecto de libros de texto abiertos.

Mientras tanto suceden otras muchas cosas en el mundo de los libros de texto. ¿Habrá empezado la guerra? Techcrunch (5/4/12) nos informaba que Publishers Sue As Boundless Learning Grabs $8M For An Open Alternative To Textbooks. ¿Y qué hace una startup como Boundless Learning que consigue capital riesgo y molesta a las grandes editoriales? “Cura” materiales libres.

In other words, through its free learning platform, the startup is curating the best “Open Educational Resources (OER),” and tailoring that content to students’ courses and assignments to provide them with an alternative to spending their life savings purchasing textbooks.

Vienen tiempos muy interesantes, aunque aquí solo podremos observarlos desde lejos: el Ministerio de Educación español ha decidido acabar con el proyecto Escuela 2.0 (supuestamente por su falta de resultados… excepto, según sus autoridades educativas, en el País Vasco), reducir a la mitad su dotación presupuestaria “reorientándolo” y, por supuesto, terminar con el “reparto de portátiles”.

Habrá mucha gente cabreada. Y no solo los docentes que han hecho el esfuerzo de cambiar su manera de enseñar adoptando los nuevos medios. Los editores de libros de texto, que adoran al ministro Wert desde su anunciada intención de cambiar el currículum de Educación para la ciudadanía (confundiendo currículum con libros de texto), se preguntarán qué van a hacer ahora con sus libros de texto digitales, sus plataformas “libroweb” y todo el dinero invertido en ello (aunque en cambiar de mentalidad no han invertido ni un euro). Indudablemente también será el fin de algunas empresas especializadas en contenidos educativos digitales.

Y todo este ruído para los libros de texto, un recurso obsoleto, caro, innecesario y desprofesionalizador de los docentes, pero que mueve una cantidad obscena de dinero. Me encantaría ver iniciativas semejantes relativas la formación inicial y permanente de los docentes. ¿No nos preocupa la calidad de la enseñanza? ¿Cuál es el factor más importante? ¿Los libros de texto? No me hagan reir.

 

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