Escuela 2.0: ya te lo dije, Zapatero

Escrita el 12 de octubre de 2011 por Jordi Adell y archivada en Escuela 2.0, Formación del profesorado, innovación educativa, Nuevas tecnologías

La semana pasada estuve en el III Congreso Escuela 2.0 en Granada. Hubo muchas cosas interesantes (Juanma Díaz @juanmadiaz ha publicado una excelente crónica en tres partes: I, II y III). Una que no me perdí  (y en primera fila :-) ) fue la presentación de los resultados iniciales de una encuesta sobre “¿Qué opina el profesorado sobre la Escuela 2.0?”.  Manuel Area (@manuel_area), el director del proyecto, nos proporcionó los primeros datos de una encuesta (el vídeo y la presentación utilizada pueden verse en su blog) a una muestra de 4.500 docentes de (casi) toda España (véase en la presentación los detalles técnicos) realizada en el marco de un proyecto de investigación de tres años de duración financiado por el Plan Nacional de I+D+I del Ministerio de Innovación y Ciencia.

Los resultados no son sorprendentes, aunque, en algunos aspectos, lo que son es preocupantes. Por ejemplo, algo esperable, hay notables diferencias en cuanto equipamiento  entre las comunidades participantes en el proyecto Escuela 2.0 y las que no han participado (algún político debería dar explicaciones) o van más retrasadas en su implantación (diapositiva 12), no me sorprende la “pujanza” de los libro de texto de papel (diapos 14, 25 y 26 ) pero, por contra, los profesores son muy favorables a crear e intercambiar materiales didácticos por Internet (diapo 29) (¿no es un tanto contradictorio? ¿libro=red de seguridad?), el tipo de actividades (de muy bajo nivel) que se realizan en clase con los ordenadores (diapos 16 y 17), la escasa deseabilidad de un ordenador por alumno (diapo 30), el “ni fu ni fa” de la web 2.0 en clase (diapo 31), etc. Las conclusiones, en las diapositivas 45 y siguientes, son las siguientes:

  • No hay una visión homogénea del profesorado ante las TIC y la Escuela 2.0.
  • Existe variabilidad y diferencias significativas entre Comunidades Autónomas y Etapas (Primaria y Secundaria).
  • Mejores valoraciones hacia Escuela 2.0 del profesordo de Primaria que del de Secundaria.
  • Hay mucha tecnología en las aulas, pero no está lograda la plena disponibilidad… y se reclama más.
  • Se usan las TIC pero hay poca innovación didáctica.
  • El profesorado tiene una visión positiva hacia los efectos de las TIC.
  • A pesar de la abundancia de TIC, el libro de texto y la pizarra tradicional son los recursos más empleados diariamente.
  • El coordinador TIC es necesario.
  • El profesorado cree que tiene formación suficiente, pero demanda más.
  • El profesorado es crítico con la política formativa en  TIC de su comunidad, que considera entre “regular y aceptable”.
  • El profesorado quiere recursos online libres y compartidos.
  • No hay “visión”: El profesorado dice que le falta información sobre objetivos y características del proyecto Escuela 2.0.

Hasta aquí algunos de los resultados preliminares de la encuesta, “fusilados” directamente de la presentación de Manuel Area. Faltan analizar , cruzar y publicar muchos datos, que serán muy interesantes (atentos al proyecto, pues). ¿Y qué podemos concluir?

Han pasado dos años, los resultados son los que son. La botella está medio llena o medio vacía. No tenemos datos anteriores para comparar, pero una minoría muy interesante de docentes están abriendo camino a la innovación didáctica con TIC, otros, quizá demasiados, desearían jubilarse antes que tener que aprender nada nuevo o cambiar su manera de hacer en las aulas, todavía no tenemos una visión compartida y generalizada de para qué sirve todo esto, no se han cambiado muchas creencias pedagógicas de los docentes, solo nos hemos preocupado de sus competencias técnicas en la esperanza de que la innovación didáctica y la calidad vendría sola (la hipótesis del campo de maíz: “Si lo construyes, ellos vendrán”, criticada constantemente en este blog). Hemos tenido demasiados debates sobre ancho de banda y mantenimiento de equipos, algo de lo que no se debería hablar porque esté garantizado. Seguimos teniendo demasiados discursos sobre pizarras digitales “motivantes” que no cambian nada, sobre libros de texto “digitales” para hacer lo mismo que antes, pero online, multimedia y con ejercicios autocorrectivos, como si eso fuera a cambiar algo. Hay demasiados intereses creados en las industrias “escolares” tradicionales, que empujan hacia el pasado, época dorada en la ganaban tanta pasta. También tenemos demasiados discursos tecnocéntricos de las “otras industrias” que prometen maravillas si les compras sus cacharros (que son tan fáciles de usar que no tendrás que cambiar nada en tu manera de dar las clases). Es la hora de hablar de didáctica, de enseñanza y de aprendizaje.

Odio tener que decirlo, pero…ya te lo dije, Zapatero, aunque entonces también dejaba una puerta abierta a la esperanza. La misma que sigo teniendo hoy. Quizá solo somos un 5% del profesorado los que creemos que las TIC pueden ser revolucionarias en la escuela, pero estamos convencidos y decididos. En primer lugar a aprender y a mejorar nuestra práctica, integrando junto a los nuevos medios y herramientas, los conocimientos, actitudes y valores necesarios para formar jóvenes críticos y reflexivos que vivan en el presente y el futuro y que sean capaces de resolver los terribles problemas que les dejamos en herencia. Y, en segundo lugar, a compartir lo que hemos aprendido y a ayudar a nuestros compañeros y compañeras que así lo deseen a recorrer juntos el camino. El sistema no ayuda mucho, lo comprobamos cada día. Pero estamos decididos a cambiarlo. Y un sitio en el que es fundamental hablar de todos estos temas es donde tengo la suerte de trabajar: la formación inicial de maestros y maestras. Llamadme iluso, pero es porque tengo ilusión… a pesar de los nubarrones que se ven en el horizonte.

Y, hablando de nubarrones, permitidme una reflexión final offtopic. Se acercan las elecciones. Supongo que lo habréis notado :-) . No voy a decir a quién debes votar, tu sabrás, pero sí a quién no debes votar. Si crees que la educación es importante y que una escuela pública de calidad es la única base sobre la que se puede construir una sociedad democrática y sin exclusiones, si eres padre o madre y quieres que tus hijos tengan las mismas oportunidades educativas que los hijos de los que tienen más que tu, si estudias para maestro o maestra y crees que una condiciones dignas de trabajo son imprescindibles para lograr una educación de calidad, el 20N no puedes votar a quien quiere acabar con la escuela pública y ve en la educación (y en la sanidad y las pensiones) solo “oportunidades de negocio” para sus amiguetes o la escuela como un lugar de adoctrinamiento en la “única verdad”. Y por principio, no votes a quien no dice cómo va a solucionar los problemas. No des cheques en blanco. Si no lo dice, seguramente es porque si lo dijera no le votaría nadie. Claro, clarinete.

Cuaderno de bitácora de la nave Enseñar Matemáticas

Escrita el 10 de julio de 2011 por Jordi Adell y archivada en Blog, innovación educativa, Nuevas tecnologías
Foto de la tripulación de Star Trek

Sentado: el Capitán Carlos Morales Socorro, a bordo de la nave Enseñar Matemáticas

Hace unas semanas me llegó un mensaje por correo electrónico. Contenía un texto adjunto y el autor me pedía mi opinión. ¡Uf! Creo que me pilló de viaje, mirando rápido el correo y todo eso, y lo marqué para leerlo otro dia. A veces eso suele terminar en desastre: no lo marco o no me acuerdo luego y algún amigo/a se mosquea porque no le contesto (Manel: me acabo de acordar ahora mismo de tu mensaje. Te juro que me lo leo y te contesto. Lo siento) :-(

Pero esta vez no ocurrió así. Me lo leí unos días después y… me quedé pasmado. ¿Te puede emocionar una ponencia a un congreso de didáctica de las matemáticas? Yo tampoco lo creía hasta que la leí (ahora pongo el enlace, tranquilos/as). De hecho, las emociones no son un ingrediente típico de las ponencias a congresos. De ningún tipo. Más bien lo contrario. La “ciencia” es objetiva y desapasionada… o eso nos gusta creer. Nada más lejos de la verdad, en realidad. Pero esta no era una ponencia típica.

El texto es el cuaderno de bitácora de un viaje, un viaje interior de descubrimiento, de investigación-acción, un viaje al fondo de lo que significa enseñar matemáticas y ser profesor de matemáticas. Y está escrito sobre todo con el corazón. Está escrito en primera persona y de tal manera que da la impresión de que el autor te habla a ti. También es la crónica intelectual del desarrollo profesional como docente de un profesor y de su pasión por ayudar a los estudiantes a comprender y a dar sentido a lo que le apasiona a él: las matemáticas. Un camino duro y solitario que debería ser más fácil de recorrer de lo que lo es. Un camino personal e individual, pero que a buen seguro podríamos recorrer más veces juntos… durante buenos trechos. Alguna de las fases seguro que te recuerda cosas que tu tambien hacías :-)

El texto es de lo más emocionante e intenso que he leído en mucho tiempo. Y si el lector no es profe de mates, pero conoce a alguno, hágale un favor a él, y sobre todo a sus futuros alumnos, y pásele el texto, por favor. Insista en que se lo lea. Solo eso.

Pero ya vale de rollos. Aquí está… el cuaderno de bitácora del Capitan Carlos Morales Socorro, a bordo de la nave “Enseñar Matemáticas” en sus viajes por la galaxia PBL:

Carlos Morales Socorro (@cmorsoc), “El Aprendizaje basado en Proyectos y Problemas en la Educación Matemática del siglo XXI. Ponencia a las XV Jornadas de Aprendizaje y Enseñanza de las Matemáticas (JAEM). Gijón, del 3 al 6 de julio de 2011.

 

 

Las TIC y los alumnos zombies

Escrita el 26 de junio de 2011 por Jordi Adell y archivada en Blog, innovación educativa, Materiales, Nuevas tecnologías, Pizarras

Esta semana me sorprendió… (bueno, realmente no me sorprendió demasiado ;-) ) una noticia de la revista Escuela 3.0: “Los cursos de formación en el propio centro, con SM“. Busqué la nota de prensa y aquí está: “SM presenta la primera oferta integral de servicios digitales para la incorporación de las TIC en el aula“.

En este post debería hablar del desarrollo profesional docente, de las dos visiones rivales del tema, la cognitiva y la socio-cultural, de mi convicción (y de mucha más gente) de que los maestr@s son prácticos reflexivos y no “aplicadores de recetas” estadarizadas, de las comunidades de práctica y de los PLEs como alternativa a la formación meramente “certificante”. También debería hablar del previsible futuro de la “formación permanente del profesorado” (quizá la generalización del modelo “Aguirre”). Pero todo eso será otro día. Hoy les propongo un pequeño ejercicio elemental de lectura de imagen :-) .

En las dos páginas citadas más arriba se incluye este vídeo. Véanlo y luego hablamos.

 

 

Esta es la visión de para qué sirven las TIC en educación de las editoriales de libros de texto y de su papel en el “cambio”. Aunque quizá también se les ha escapado en el vídeo más información de la necesaria (¿o quizá no?): el resultado de “su visión” :-D

Preguntas sencillitas:

  1. ¿Qué TIC aparecen en el vídeo? ¿Conocen otras que no aparecen? ¿Quién usa el único portátil que aparece en el vídeo?
  2. ¿Qué hacen los profesores en el vídeo para “enseñar”con las TIC?
  3. ¿Qué hacen los alumnos para “aprender” con las TIC?

¿Alguien ve algún indicio de innovación didáctica en la manera de trabajar de los profesores que aparecen en el vídeo? ¿Es casual que en el vídeo aparezca únicamente este tipo de actividad de enseñanza y aprendizaje? ¿Alguien ignora por qué las editoriales se centran, además de en los “contenidos” del currículum, en proporcionar aplicaciones, hospedadas en sus servidores, de “control” de los alumnos y gestión integral del centro? ¿Y lo de los “recursos” para “trabajar sin conexión a Internet”? ¿Y qué me dicen de los servicios de acompañamiento con “ponentes exclusivos”? No seamos ingénuos. No es que no se hayan dado cuenta… es que se trata de un mensaje a medida del público al que va dirigido. “SM: te acompañamos en el cambio”. ¿En qué cambio?

Ahora vuelvan a ver los primeros 30 segundos del vídeo. Miren a los alumnos y alumnas. Miren sus posturas y sus caras. Parece que escuchen atentamente (el efecto “motivador” de las pizarras digitales, sin duda). El travelling por la fila de la pared es revelador (¡esa chica con el codo apoyado en la mesa…! ¡Pobrecilla! ¡Qué cara pone!). Miento, en el vídeo algún alumno se mueve: hay uno que se levanta, algo remolón, para, según parece, contestar delante de toda la clase una pregunta de la profesora en la pizarra digital inteligente interactiva superguay. Y el resto están tan quietos y callados que parecen zombies recien duchados.

Bonito vídeo. Lástima lo de los caretos de los alumnos. La próxima vez contraten actores.

Libro: “Enseñar en la sociedad del conocimiento. Reflexiones desde el pupitre”

Escrita el 11 de junio de 2011 por Jordi Adell y archivada en Blog, innovación educativa, libros

¡El tercer post de hoy! ¡Uf! ¡Cuantas cosas por contar!

Enseñar en la sociedad del conocimiento

Estoy leyendo el libro de Jordi Marín, Ramón Barlam y Clara OliveresEnseñar en la sociedad del conocimiento. Reflexiones desde el pupitre” editado por ICE-Horsori y lo encuentro absolutamente recomendable. Es un libro escrito por docentes para docentes desde la experiencia, el talento y la sinceridad.

No hace falta que presente a los autores. Son de sobras conocidos entre los que nos dedicamos a todo esto de las nuevas tecnologías y la educación. A Jordi hace menos tiempo que lo conozco, pero su blog está entre mi lista de imprescindibles. Y de Ramón, ¿qué voy  decir?  ¿Que hace años que somos amigos? Cuando yo llegué a esto de la Internet y empecé a vislumbrar qué podíamos hacer con ella en educación (a principios de los noventa), él y sus compañeros y compañeras de LaceNet ya estaban metidos a tope en el tema.  De los proyectos de LaceNet aprendí una enorme cantidad de cosas… sobre todo de pedagogía. Callús (el Bages, Barcelona) fue una peregrinación obligada para mi. A Clara no la conozco personalmente (un tema que espero solucionar pronto), pero sus ilustraciones (véase el ejemplo de más arriba) son estupendas. En fin, el lector está avisado: soy amigo de los autores. Encima el prólogo es de César Coll (otro amigo) :-)

¿Y de qué habla el libro? Pues habla de educación, de formar ciudadanos y ciudadanas del Siglo XXI y de qué significa ser profesor en plena sociedad del conocimiento. Y se habla desde la experiencia y el compromiso. Los autores comparten con nosotros lo que han aprendido “arremangándose” y formando parte, desde un instituto, de todas estas nuevas realidades, a veces difíciles de comprender, del mundo de los adolescentes actuales. Todos conocemos la actitud de aferrarse al pasado y de hacer ver que no sucede nada, que todo sigue como antes “y si no, es un problema de la realidad, no mío”. La actitud de los autores es comprender y actuar, apostar por los jóvenes e intentar aprovechar lo mucho que nos ofrecen las tecnologías de la información y la comunicación, sin renunciar al rol que debe desempeñar el docente en un momento de la historia en que la educación es más importante que nunca para nuestro futuro. Los títulos de dos apartados consecutivos del primer capítulo, “A nuevo escenario, respuestas distinas”, me parece que resumen perfectamente su postura. El primero se titula “¿Están nuestros jóvenes peor preparados que los de generaciones anteriores?” (tema recurrente en muchas salas de profesores) y el que le sigue “¿En qué tres cosas son mejores los jóvenes de esta generación?”. Portátiles, libros de texto digitales, redes sociales, móviles, videojuegos, entornos virtuales 3D, “pouerpoints”, etc. son algunos de los temas sobre los que reflexionan y nos cuentan sus experiencias. Al final de cada capítulo se recomiendan algunas lecturas breves, vídeos en línea y blogs y páginas web. Todos los enlaces a estas referencias se pueden consultar online.

No me resisto a copiar aquí (traducidos), los motivos que explicó Ramón en el acto de presentación y que recoge  en su blog para escribir el libro (es que me cita :-) ).

De hecho, y ya como reto personal, me prometí que algún día escribiría en esta línea, después de ver las infumables publicaciones de Antonio Moreno (El panfleto antipedagógico), Fabricio Fernández y otros (Planeta ESO) y Toni Sala (Crónica de un profesor de secundaria). Y es que nuestros alumnos merecen que hagamos algo más que encallarnos en el pasado añorando un sistema que ha pasado a mejor gloria.

Palmira Santamaria, presidenta de LaceNet y buena amiga, condujo el acto [de presentación del libro]. Me preguntaba por qué habíamos escrito este libro. Me permitiréis que lo recuerde:

En primer lugar, porque siguiendo los consejos de Jordi Adell, los maestros tenemos que explicar y publicar lo que hacemos. Aunque los medios de comunicación no se hagan eco (como por supuesto ha pasado con la presentación de este mismo libro, la III Jornada Espurna y la presentación del grupo de secundaria de la Red LaceNet, el I Pecha Kutxa comarcal organizado por el CRP del Bages y del I Trabajo de Síntesis intercentros, en el que han participado 6 institutos de la comarca y un buen número de profesores). En una sociedad en que lo más importante es el fútbol, ​​y la educación pasa de puntillas, tenemos que reivindicarnos un poco.

En segundo lugar, porque en nuestro libro damos voz a muchos compañeros que piensan como nosotros. Que entran cada día en las aulas con ilusión y ganas de hacer cada día mejor su trabajo. Para Carme Barba, Núria Alart, Ricardo, Flora, Núria Reguant, Josep Masalles, Palmira, Jaume, Toni, Mónica, David, Montse, Ángel … y tantos más. Todos con nombre y apellidos. Son tantos que no cabrían en una página.

En tercer lugar, porque cuando un encargo viene de una persona de la valía de César Coll es una oportunidad  única para conectar la universidad con las trincheras. Y es que siempre reivindico que las universidades nos han de hacer más de hermanas mayores y emprender más proyectos juntos.
Finalmente, porque es un gozo ver cómo Sara y Siham, que participaron en la mesa redonda posterior junto al César, Toni Casserres (del Executive Council de la International Education and Resource Network, a quien también agradecemos su colaboración), han acabado con éxito el bachillerato. Oírlas hablar en un catalán impecable, después de ver cómo han luchado estos últimos 5 años, salvando todo tipo de obstáculos, es como para que la gente que ha votado PxC se plantee algunas cosas.

¡Bien dicho, Ramón! Otra educación es posible y la gente como tu y Jordi nos lo demostráis cada día.

 

 

Prólogo a “Experiencias educativas en las aulas del Siglo XXI. Innovación con TIC”

Escrita el 11 de junio de 2011 por Jordi Adell y archivada en Blog, Cultura libre, innovación educativa, libros

Juanmi Muñoz @mudejarico me pidió que escribiera el prólogo del libro “Experiencias educativas en las aulas del Siglo XXI. Innovación con TIC” coordinado por José Hernández, Massimo Pennesi, Diego Sobrino y Azucena Vázquez y editado por Espiral, Educación y Tecnología y EducaRed Fundación Telefónica.

 

Portada libro Experiencias...

 

Esto fue lo que “me salió”:

PRÓLOGO

Conozco a muchas de las personas que han participado en este libro. Y no las conozco “de oídas” o me las han presentado en alguna ocasión. Sé lo que hacen: leo sus blogs y sus tuits, comparten conmigo sus ideas y creaciones (textos, vídeos, presentaciones y otros artefactos digitales), conozco sus dudas, sus certezas, sus alegrías, sus éxitos y, a veces, sus fracasos. Muchos de ellos forman parte de mi red personal de aprendizaje, esto es, el conjunto de personas de las que aprendo y con las que aprendo. Son parte de mi “claustro virtual”: son mis compañeros y compañeras en un apasionante viaje a las posibilidades educativas de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) que comenzó hace algunos años. Y si hay un elemento común, una característica que las define y las une, es su pasión por aprender y por compartir con los demás lo que han aprendido. Mi sensación es que siempre están ahí, al otro lado de la pantalla. ¿Tienes una duda? Pregunta y te contestarán.

Todas estas personas, y otras muchas que no están en este monográfico pero que podrían perfectamente formar parte de él, están creando una nueva manera de enseñar y aprender y, en el proceso, una nueva manera de ser docente. Aunque, bien pensado, quizá las ideas no sean tan nuevas, pero nunca hasta la fecha se habían materializado en las aulas de manera tan clara.

Muchos de los principios y supuestos que guían estas experiencias nos remiten a ideas de renovación pedagógica sobradamente conocidas. No en vano la llegada de Internet a los centros educativos ha reactivado el interés por las ideas de autores como Freinet. ¿Qué caracteriza esta “quizá no tan nueva en los libros, pero sí en las aulas” manera de enseñar y aprender con las TIC?

En primer lugar, la mayoría comparte una visión constructivista social y construccionista del aprendizaje y la convicción que para vivir en este mundo cambiante y complejo es necesario desarrollar múltiples alfabetizaciones y competencias y que se aprende haciendo, hablando y reflexionando, elaborando cooperativamente artefactos culturales que integren múltiples fuentes de información, códigos y lenguajes diversos y herramientas variadas. El papel del alumnado en la actividad didáctica no se reduce a receptor pasivo y repetidor fiel de la información proporcionada por una fuente única, usualmente el profesorado y el libro de texto. El alumnado es el auténtico protagonista de la actividad, que le exige poner en juego capacidades cognitivas de alto nivel como el análisis, la síntesis, la evaluación, la creatividad, etc. El profesorado, por su parte, diseña la actividad y el entorno en el que tendrá lugar, sugiere fuentes relevantes de información y herramientas, enseña a buscar y seleccionar nuevas fuentes, orienta la dinámica de los grupos, supervisa el trabajo, acompaña, facilita, evalúa, etc., pero deja que el protagonismo de la acción recaiga en el alumnado.

La metáfora del aprendizaje como adquisición, basada en la visión del conocimiento como sustancia y los medios como conducto, y la metáfora del aprendizaje como participación, basada en la socialización en el seno de comunidades de práctica, son necesarias pero no son suficientes. Es necesario introducir también la metáfora de la creación de conocimiento mediante procesos de mediación trialógica a través de artefactos conceptuales.

La segunda idea poderosa que quiero destacar es que todo este proceso tiene lugar en un nuevo escenario de trabajo docente, y de desarrollo profesional, potenciado por la tecnología. Muchas de las personas que han colaborado en este libro interactúan entre sí de manera habitual, conocen lo que hacen los demás, se inspiran, usan y desarrollan ideas, materiales, herramientas y conceptos compartidos en los múltiples espacios de relación que nos brinda la tecnología. Sus respectivos entornos personales de aprendizaje (PLE) les enriquecen constantemente. Sus referentes son ahora mundiales: no hace falta que sir Ken Robinson, por poner un ejemplo reciente, vaya a su colegio o al centro de profesores de referencia a dar una charla. Todos hemos visto en Internet sus charlas en TED o la entrevista de Punset en Redes 2.0 y hemos hablado entre nosotros en Twitter o en nuestros blogs del interés y la posibilidad (o no) de aplicar sus ideas. Todos y todas conocemos las presentaciones, los vídeos o las propuestas de actividades didácticas que cuelgan en la red unos y otras, incluidos los resultados: los trabajos del alumnado. Incluso asistimos a distancia y en directo a actividades de formación de centros de profesorado de otras comunidades autónomas y charlamos sobre ellas en foros o en Twitter, a veces mientras tienen lugar. Y si queremos poner en marcha alguna idea, tenemos cientos de compañeros y compañeras que nos pueden echar una mano si es necesario. De hecho comienzan a proliferar actividades colaborativas en las que profesorado y estudiantado de diversos centros trabajan juntos en pos de objetivos comunes gracias a la tecnología. Nuestro claustro ahora es el mundo.

Muchos docentes, sobre todo al principio, practican lo que los expertos denominan “participación legítima periférica”: observan, reflexionan, sacan sus conclusiones, a veces actúan, analizan los resultados, replantean la acción a la luz de los resultados… y un día se lanzan a compartir sus ideas con los demás, a preguntar y a responder, a participar activamente en una comunidad difusa pero potente de la que, casi sin darse cuenta, ya forman parte. Algunos docentes universitarios intentamos que nuestro estudiantado entre en este mundo durante su período de formación inicial.

La experiencia nos ha demostrado muchas veces que las TIC no introducen la innovación didáctica por sí mismas. Todos hemos visto formas de utilizarlas basadas en metodologías de otra época: libros de texto ‘digitales’ utilizados como única fuente de conocimiento y ejercicios, pizarras interactivas usadas como antiguos pizarrones para ‘mostrar’ texto y gráficos al estudiantado, ejercicios ‘interactivos’ en línea, que son como antiguos cuadernos de ejercicios descontextualizados, pero ahora “autocorrectivos”, etc. No es un peligro baladí: muchas empresas e incluso autoridades educativas intentan ‘vendernos’ dichos usos como la mejor manera de integrar las TIC en el currículum. Pero si hacemos que el alumnado realice con las TIC lo mismo que antes con tecnologías de la era de la imprenta es previsible que los resultados de aprendizaje sean similares. Si en lugar de libros de texto de papel usamos libros de texto digitales, prácticamente idénticos, y los utilizamos de la misma manera que los de papel, es lógico que los resultados sean los mismos que antes. Las TIC permiten y facilitan, pero no imponen, otra manera de trabajar. Si accedemos a Internet desde el aula y el hogar no es para estudiar el libro de texto, es para consultar fuentes diversas de información y usar herramientas poderosas para comprender y transformar la información. La clave, por tanto, no es la tecnología, sino un cambio metodológico en el cual las actividades se centran en los intereses y necesidades del estudiantado, que las percibe como auténticas, que promueven la cooperación y el debate entre iguales a través de la elaboración de artefactos culturales utilizando múltiples códigos, lenguajes y herramientas, que animan a comprender, a investigar y a crear y no solo a recordar las respuestas correctas, actividades cuya evaluación tiene en cuenta tanto el proceso como el producto, etc. Pero las TIC no solo nos proporcionan fuentes de información y potentes herramientas para esta manera de trabajar, nos proporcionan inspiración para diseñarlas y un espacio para compartirlas.

Los lectores encontrarán en este libro muchas ideas para aprovechar el potencial de las TIC, más allá de “no ensuciarse las manos de tiza” con las pizarras digitales. Pero este libro es, además y sobre todo, una invitación. Una invitación que dice: “vente con nosotros/as a hacer buena pedagogía con las TIC y por el camino vamos a reinventarnos como docentes”.

Las TIC están aquí y están para quedarse. El lector tiene delante una buena muestra de las ideas que se están creando colectivamente y poniendo en práctica con y desde las TIC en escuelas, institutos, universidades y centros educativos de todo tipo. Y las están creado un colectivo cada vez más amplio que demuestra que a pesar de la crisis, la falta de medios, las decisiones a veces poco acertadas de la Administración, el desinterés de muchos sectores educativos, las rigideces y carencias del currículum oficial, a pesar de la tremenda masa inercial de instituciones y personas, otra educación es posible. Yo creo que, además de posible, es absolutamente necesaria. Nos jugamos nuestro futuro.