Escuela 2.0 · Publicaciones

Sobre proyectos «telecolaborativos» de aprendizaje en Internet

Hace casi una década (¡cómo pasa el tiempo!) escribí una especie de apuntes para mis estudiantes de Nuevas tecnologías aplicadas a la educación sobre proyectos telecolaborativos de aprendizaje en Internet. Como no era nada original (me apoyaba completamente en el trabajo de Judi Harris) no intenté  publicarlo nunca. Con el tiempo los enlaces poco a poco dejaron de funcionar (¡y hay muchos!), aparecieron otras publicaciones que podía recomendarles a mis alumnos, etc. En resumen, que el texto se quedó en mi ordenador como una reliquia de otro tiempo. El caso es que buscando otra cosa, hace unos días, lo encontré (o lo reencontré) y para que siga criando polvo digital en mi ordenador, pues lo publico aquí en el blog y si a alguien le sugiere alguna idea para llevar a cabo algún proyecto, pues perfecto. Ahora bien, EL QUE AVISA NO ES TRAIDOR: está escrito hace 10 años, los enlaces, si funcionan, es de puro milagro. No me pregunten por qué la mayor parte de las páginas ya no se encuentran disponibles en la red: sus autores sabrán, no yo. Lo más interesante que queda en el texto, a mi juicio, es la tipología de proyectos de Harris y las fases para organizarlos (y quizá la plantilla para planificar). Los ejemplos deben haber desaparecido casi todos.

No hagan caso a lo de no citar, etc. Es porque nunca lo terminé de escribir. Pueden citarlo así:

Adell, J. (2001). Proyectos telecolaborativos: la Internet como medio didáctico. Manuscrito no publicado. Accesible en http://elbonia.cent.uji.es/jordi/wp-content/uploads/2011/03/Adell-Proyectos_telecola.pdf

Aquí está: Proyectos telecolaborativos: la Internet como medio didáctico

Competencia digital · Escuela 2.0

La verdadera competencia digital

La competencia digital es algo más que hacer con el ordenador los ejercicios que propone el profesor en clase. Es ser capaz de usar los nuevos medios digitales no solo para informarse, sino también para crear mensajes propios y expresarse, y para compartir con los demás los resultados. Lo cual incluye usar herramientas tecnológicas (tanto hardware como software), aprender por sí mismos (con las ayudas necesarias) y utilizar diversos códigos y registros para elaborar mensajes.

Es un proceso largo, que empieza en la escuela y que no termina nunca. Siempre podemos mejorar. Y una manera de potenciar las actitudes de la competencia digital y la de aprender a aprender es animar a los niños y niñas a desarrollar sus propios proyectos online en los que ponen en juego lo aprendido en la escuela, pero siguiendo sus intereses e inquietudes. Así solucionan problemas y adquieren habilidad y experiencia en el uso de los diversos códigos de la comunicación en nuestros días.

Los proyectos de los niños y niñas del San Walo

Ayer me llegaron algunos enlaces de proyectos de niños y niñas del CEIP San Walabonso (Niebla, Huelva). Quién me conoce o me haya oído en alguna charla ya sabe que el San Walo es mi debilidad 🙂  Sin duda debe haber muchos proyectos como estos en otros centros, pero no me resisto a enlazar los del San Walo aquí apara que el lector o lectora disfrute con el interés por los perros de Pablo, por los DJs Tiesto y Rajabos del DJ Walete (¡cuando vaya al San Walo me tienes que enseñar a pinchar!), el amor de Lucía por sus maestras Ana y Rocío, con fotos incluidas (seguro que se emocionaron 🙂 ) y su demostración de la igualdad de todos los niños y niñas, el wiki de David, que tiene muchos chistes, adivinanzas e ilusiones ópticas (como los estupendos dibujos de Julian Beever), David también incluye un enlace al wiki de su hermano Alberto y a la página de 5ºB del San Walo. A Ana le procupa el futuro  del lince, a Enrique le encanta «Tonterías las justas», a Carmen le gusta la música, a Irenita la decoración, a José Manuel el Barça, a Lidia los sofás, a Pablo el C.D. Iliplense (el fútbol, vamos), a Elena le gusta el tamboril rociero, a Fauna Rutinaria (que se parece mucho a Bob Esponja) le interesan los animales y alguna planta, a María la gimnasia rítmica. También hay a quién le interesa la moda y a Andrei le gustan su maestra y sus compañeros y compañeras de clase, a Diego Luís le gusta arreglar ordenadores, enseñar a otros niños y niñas a arreglar ordenadores y, sobre todo, los perros, a Elena le gustan muchas cosas por eso tiene tantos vídeos en su blog, a David le gusta Don Ramón y y el Perchita  (y tiene una foto del C.D. Iliplense, un gran club de futbol), Nacho es otro jugador del Iliplense y por eso hace crónicas de los partidos (y ha publicado la foto oficial del equipo), a Mila le gusta la copla, a Sergio, en cambio, le gusta Jennifer Lopez y Messi (y más cosas, sobre todo poner muchos vídeos en su blog). En el CEIP San Walabonso también escriben cartas de toda la vida, la maestra Rocío hace una fotos muy bonitas y Marta y su madre (Tobary) hacen unas flores de fieltro preciosas…

En fin… Seguro que hay miles de blogs hechos por niños y niñas que sí que están en una escuela 2.0. Seguro que sus maestros y maestras los animan a expresarse y a crear, a desarrollar sus aficiones, a leer y a escribir y  a hacer fotos y vídeos y a compartirlos con todos nosotros… Lástima que más tarde, en demasiadas ocasiones, todo esto se quede en nada en nombre del temario de la asignatura y de «impartir la materia».

 

Escuela 2.0

Libros de texto digitales: la opinión de los alumnos

Un artículo de La Vanguardia de hoy titulado «Una encuesta a alumnos de ESO que trabajan con portátil destaca que a la mayoría no le gusta el libro digital» desnuda de nuevo las carencias de un modelo de «digitalización» de las aulas que no propone cambio didáctico alguno.

Maria Teresa Xanxo, profesora de Tecnología y Ciencias Naturales del IES Joan Miró de Cornellà de Llobregat encuestó a 153 de sus alumnos para averiguar cómo ha cambiado sus hábitos de estudio y qué provecho le sacan a los portátiles.

«Un libro digital en PDF es igual que un libro en papel, no aporta nada que no tuviéramos antes, los materiales educativos del ordenador son muy mejorables”, opina Xanxo. Tanto ella como los estudiantes, según se desprende de la encuesta, están a favor de las nuevas tecnologías. “Tener un ordenador o varios en el aula, con conexión a internet, es imprescindible; yo utilizo el mío constantemente cuando doy clase porque te da muchos más recursos para enseñar, pero quizás nos hemos equivocado en obligar a que todos los alumnos tengan su propio portátil en el aula. Para ver un vídeo, entrar en una página web o hacer unos ejercicios no hacía falta pagar un ordenador a cada niño, todo eso podemos verlo en clase con algún portátil de apoyo y un proyector o pueden hacerlo ellos en casa con el ordenador familiar; eso sí, habría que proporcionar un ordenador al alumno que no tenga recursos para comprarlo”, reflexiona esta profesora, ingeniera de formación.

Nuevamente se hace evidente que cierta manera de entender el trabajo en el aula, común a muchas aulas de la ESO y el bachillerato, no solo no se beneficia de los portátiles y la conexión a Internet, sino que directamente se ve entorpecida por la tecnología. No es extraño. Después de varios cientos de años de libros de texto y libretas, de liturgia (lecturas, salmos y homilía), de repente los fieles se nos aburren y se conectan a Facebook.

Las conclusiones de estos análisis, ninguna sorpresa, acaban cuestionando si es necesario dotar de un portátil a cada alumno. El mío es que cada día es más necesaria una revolución didáctica en secundaria. Podríamos empezar replanteándonos los horarios. Pero es que yo soy pedagogo y ya se sabe: no tengo ni idea de nada.

 

 

Gracias a @patxigu por tuitear el artículo.